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Violencia institucional en el cordón industrial, el de Vitali no fue un caso aislado

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Roberto Arrieta fue asesinado de un disparo en 2015

El pasado 14 de mayo, el comisario Sergio Di Franco quedó imputado por homicidio agravado por abuso de autoridad y por uso de arma de fuego por la muerte de Juan Cruz Vitali ocurrida el domingo 12 de mayo, cuando el jefe policial le disparó al joven quien escapó de un operativo policial. Pero el caso de Vitali no es el único que ocurrió en el cordón industrial, sino que existieron otras situaciones de abuso policial que fueron noticia y otras recién ahora salen a la luz a raíz de lo que ocurrió con el joven de Bermúdez.

Franco y Santiago (2017)

Franco y Santiago eran  dos adolescentes de 16 y 18 años que en en agosto de 2017, sufrieron heridas y golpes luego de caer a gran velocidad cuando iban en moto, en Oroño y Rioja tras ser perseguidos por policías. Tal como ocurrió con Vitali, el parte policial señaló que los jóvenes estaba  encapuchados y que  escaparon en una motocicleta de un control de rutina en Gral.  López al 1300.

En la persecución los policías dispararon dos veces hacia el piso, para que los jóvenes depongan su actitud, y según explicaron fuentes oficiales en ese momento,  que producto de la lluvia y de la calzada resbaladiza,  los adolescentes cayeron en el pavimento sufriendo heridas y fueron demorados por personal policial.

Pero la versión de los chicos fue totalmente distinta a la oficial. Luego del hecho, en diálogo con FM Poriajhú, Mariel, la mamá de uno de los jóvenes relató que “ellos en todo momento le dijeron a la policía que no son delincuentes, que tenían la documentación de la moto, que tenían DNI, en ningún momento los escucharon y empezó la golpiza. Cuando los subieron al patrullero, también los golpearon y los amenazaron diciéndoles que tenían que decir que se cayeron de la moto”.

Incluso en sede policial, la policía les dijo a los familiares de los jóvenes que los habían encontrado robando,varias horas después fueron atendidos por un médico y liberados;  “uno de los policías me dijo que los detuvieron por averiguación de antecedentes” y agregó: “cuando pregunté por los golpes, el policía me respondió que pensó que eran delincuentes armados y que él se tenía que defender”.

[San Lorenzo]DENUNCIAN GOLPIZA DE LA POLICIASantiago y Franco de 15 y 18 años respectivamente, fueron golpeados y recibieron varios disparos por parte de policías, según relata uno de ellos y la mama del menor. El hecho ocurrió el sábado cerca de las 6 de la mañana, cuando los chicos habían ido en moto a una panadería ubicada en San Martin y Richieri. Luego, la policía los empezó a seguir y al no detener la marcha, los jóvenes fueron perseguidos y luego golpeados. Compartimos sus palabras.

Posted by Televisión Regional on Tuesday, August 15, 2017

Axel (2015)
La historia de Axel trascendió esta semana cuando su mamá Laura lo contó al periodista Andrés Actis para Rosario Plus.
La mujer contó que su hijo le había dicho que se peléo con un chico en la calle y que apareció un patullero, que corrieron, que el otro muchacho logró esconderse. Y que él corrió como nunca en su vida al escuchar los disparos de la policía. Fueron siete estruendos en total. Todo esto ocurrió en la madrugada del 25 de enero de 2015 y ese día Axel cumplía 20 años y había salido de festejo con amigos.
Laura le preguntó a su hijo si le habían disparado con balas de goma o de plomo. “Balas de verdad, mamá”, respondió con seguridad. ¿Cómo puede la policía disparar a plena luz del día, a las tres de la tarde, a un chico que corre de espaldas?, se preguntó esta mamá cuando su hijo terminó de contarle lo que le acababa de pasar. Gracias a dios, pensó, está vivo. Le erraron o tiraron para asustarlo, concluyó en su cabeza. 

La mamá contó que Axel sufría de arritmia pero que ese día corrió desesperadamente para resguardarse, que luego miró televisión, comió poco y se fue a dormir temprano. Nunca se despertó. Laura lo encontró muerto en su cama. Su corazón falló durante la noche. Una insuficiencia cardíaca, dijeron los forenses. Para el afuera, Axel murió de una “muerte natural”. Para su mamá y para su familia, Axel murió por aquella balacera.

“Necesito contar lo que pasó, mi hijo también fue una víctima de la violencia policial que sufre el Cordón Industrial”, dice. Laura sabe que no puede comprobarlo, que, a diferencia de Juan Cruz, de Roberto Arrieta y de Nicolás Maidana, otras dos víctimas cercanas del gatillo fácil, el cuerpo de Axel no tuvo heridas visibles. “No me lo mataron las balas, mi hijo murió de miedo”, asegura.

Roberto Arrieta

El de “Rober” fue el más resonante de todos. En la tarde del 6 de septiembre de 2015, el joven de Aldao iba a celebrar su cumpleaños con una cena familiar. Para ello había ido hasta San Lorenzo a comprar comida pero un control vehicular lo encontró en Oroño y Av. San Martín e intentó eludirlo. Allí comenzó una persecución policial que terminó en Puerto General San Martín en Córdoba y Av. San Martín que lo retuvo y lo trasladó a la comisaría 5°.

Los familiares y amigos de Roberto al enterarse lo esperaban fuera de la comisaría porque les habían contado que a Rober lo habían golpeado los policías. En momentos de mucha tensión que se vivieron en la sede policial un efectivo disparó con su arma antitumulto e hirió al joven. El disparo fue a tan escasa distancia que le causó la muerte a Roberto a los pocos minutos

El agente Jonatan Puebla, autor del disparo, fue condenado por el Juez Eduardo Filocco a la pena de 4 años de prisión efectiva, en un procedimiento abreviado acordado previamente con la fiscal de la Unidad de Corrupción y Violencia Institucional, Dra. Karina Bartocci. El policía reconoció la autoría del Homicidio Culposo y aceptó la pena impuesta. En marzo de 2018, luego de haber cumplido en prisión los dos tercios de su condena, accedió al beneficio de la libertad condicional.

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