¡Chau, trapitos! San Lorenzo refuerza controles y evita la instalación de cuidacoches en el centro

Con personal municipal apostado en puntos estratégicos, el Municipio hace cumplir la ordenanza que prohíbe la actividad de “trapitos” en la vía pública. La medida cuenta con respaldo de vecinos y comerciantes.

La Municipalidad de San Lorenzo avanza con la aplicación efectiva de la ordenanza que prohíbe la actividad de trapitos, cuidacoches, limpiavidrios y prácticas similares en todo el ejido urbano. A través de la presencia permanente de personal municipal en sectores clave del casco céntrico, se busca impedir que estas personas se instalen en espacios públicos y cobren de manera informal por el estacionamiento de vehículos.

Si bien el operativo comenzó a implementarse durante las fiestas de fin de año, la medida se mantiene vigente y se consolidó en las últimas semanas con una estrategia de control sostenido, cuyo objetivo central es garantizar el cumplimiento de una normativa que ya estaba en vigencia desde hace años.

Presencia municipal en puntos clave

Desde la Secretaría de Control, se dispuso personal municipal que cumple una función de custodia preventiva y articulación con las fuerzas de seguridad. Estos agentes no tienen facultades represivas, pero sí la responsabilidad de alertar a la autoridad correspondiente ante la detección de cuidacoches y evitar que la actividad se consolide en determinados sectores.

Uno de los puntos con custodia permanente es la Plaza San Martín, donde un empleado municipal realiza tareas de control de lunes a viernes en horario central. También se reforzó la presencia en la zona bancaria de bulevar Urquiza y avenida San Martín, en las inmediaciones del Palacio Municipal, y en la intersección de Dr. Ghio y avenida San Martín, áreas históricamente señaladas por vecinos y comerciantes como focos de esta problemática.

Acompañamiento de la comunidad

La implementación activa de esta política recibió el respaldo de vecinos y comerciantes del centro, quienes destacaron la decisión del Municipio de hacer cumplir una ordenanza largamente reclamada. Desde el Ejecutivo local remarcaron que el esquema de control se sostendrá en el tiempo.

La presencia municipal en la vía pública forma parte de una estrategia integral de ordenamiento del espacio urbano, orientada a mejorar la convivencia, prevenir situaciones de presión o extorsión sobre automovilistas y garantizar el uso adecuado de los espacios comunes.