La solidaridad hizo posible el agua: protectora de San Lorenzo garantizó el suministro para más de 60 animales rescatados

Tras una campaña urgente, Rescate y Adopciones Cordón Industrial logró reunir los fondos necesarios para realizar una perforación de agua potable en su predio. El excedente será destinado a saldar deudas veterinarias y mejorar las condiciones del refugio.

La protectora Rescate y Adopciones Cordón Industrial alcanzó un objetivo clave para el bienestar de los animales que cuida en San Lorenzo: logró reunir el dinero necesario para realizar una perforación de agua y garantizar el acceso a agua potable en el predio donde alberga a más de 60 animales rescatados.

La noticia fue confirmada este martes por la organización, luego de una intensa campaña solidaria difundida a través de redes sociales y medios de comunicación. La colecta se había iniciado de manera urgente ante la imposibilidad de acceder a la red de agua potable y las serias dificultades que esto implicaba para sostener el cuidado diario, especialmente en medio de las altas temperaturas.

El refugio tendrá agua potable

El espacio donde funciona el refugio está ubicado detrás del barrio San Eduardo, en cercanías de la colectora del Camino a Ricardone. Se trata de un predio sin infraestructura básica que la protectora consiguió tras años de realizar rescates en casas particulares y terrenos prestados. Con el acompañamiento de la comunidad, lograron instalar postes, alambrar el lugar y colocar un contenedor que hoy cumple la función de vivienda y refugio para los animales.

Actualmente, en el predio conviven más de 60 animales, entre ellos caballos, perros —muchos con discapacidad—, chanchos y chivos, todos rescatados de situaciones de abandono, maltrato o descarte. Hasta ahora, la falta de agua potable obligaba a depender del suministro municipal mediante camiones cisterna, una solución precaria que generaba problemas de estancamiento, contaminación y escasez para cubrir las necesidades básicas.

Desde la organización explicaron que la perforación con bomba era la única solución definitiva. Si bien el costo del trabajo era elevado, un perforador aceptó dividir el pago en dos cuotas, lo que permitió poner en marcha la colecta. Gracias a la respuesta solidaria, no solo se cubrió el gasto principal, sino que el dinero sobrante será destinado a saldar deudas veterinarias y a mejorar el predio con alambrado y sectores de sombra.

Finalmente, desde Rescate y Adopciones agradecieron profundamente a todas las personas que colaboraron y remarcaron que el acompañamiento de la comunidad sigue siendo fundamental para sostener el trabajo diario y mejorar la calidad de vida de los animales rescatados.