Santa Fe en rojo: La gestión de Milei dejó un saldo de más de 10.400 empleos perdidos y 2.300 empresas cerradas en dos años

Un informe del Centro CEPA, basado en datos de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo (SRT), revela el impacto de las políticas nacionales en el tejido productivo y laboral de la provincia. Transporte, industria y hotelería fueron los sectores más golpeados entre noviembre de 2023 y noviembre de 2025, con las pequeñas y medianas empresas como las principales víctimas de la recesión.

La provincia de Santa Fe cerró el segundo año de la gestión de Javier Milei con números rojos en su mercado laboral formal. Según un análisis del Centro de Economía Política Argentina (CEPA) difundido en febrero de 2026, la comparación entre noviembre de 2023 y noviembre de 2025 arroja una pérdida de 10.484 puestos de trabajo registrados y el cierre de 2.341 empresas con personal en relación de dependencia.

El informe, titulado “Análisis de la dinámica laboral y de empleadores en la provincia de Santa Fe”, evidencia una contracción generalizada que afectó con especial dureza al sector del transporte y la industria manufacturera, dos pilares históricos de la economía santafesina.

Un mapa de la destrucción laboral
La caída del empleo registrado alcanzó el 1,7%, pasando de 632.761 trabajadores en noviembre de 2023 a 622.277 dos años después. Sin embargo, el golpe no fue uniforme. La Industria manufacturera, un sector clave para la provincia, sufrió la pérdida más abultada, con 7.854 puestos de trabajo eliminados, liderando ampliamente la lista de sectores damnificados.

Le siguen en magnitud los Servicios de alojamiento y servicios de comida, que perdieron 1.395 puestos de trabajo, y el sector de la Enseñanza, que registró una baja de 1.392 trabajadores. La Construcción y el Servicio de transporte y almacenamiento también figuran entre los más castigados, con mermas de 1.029 y 1.057 puestos respectivamente.

En términos relativos, la situación más dramática se vivió en la hotelería y gastronomía, que vio reducir su personal en un 8,7%, seguida por la explotación de minas y canteras (-7,1%) y los servicios de organizaciones extraterritoriales (-6,9%).

El tejido empresarial se resquebraja
El cierre de empresas es quizás el dato más preocupante a futuro, ya que implica una pérdida de capacidad productiva difícil de recuperar. La cantidad de empleadores en la provincia se redujo un 4,6%, pasando de 50.674 a 48.333.

El sector de Servicio de transporte y almacenamiento fue el más afectado en este rubro, con el cierre de 1.130 empresas en apenas dos años, lo que representa una caída del 18% de sus empleadores. La Industria manufacturera perdió otras 292 firmas, mientras que la Agricultura y ganadería sufrió la desaparición de 230 empleadores. Los servicios profesionales y la construcción completan la lista de los cinco sectores con mayor cantidad de empresas que dejaron de tener personal registrado.

Las PyMEs, en la cuerda floja
El estudio profundiza en el impacto según el tamaño de las empresas y confirma una tendencia que se replica a nivel nacional: las pequeñas y medianas empresas son las que cargan con el mayor peso de la crisis.

Los empleadores con hasta 500 trabajadores concentraron la totalidad de los cierres de empresas (2.343 casos menos). En contraste, las grandes compañías de más de 500 empleados incluso aumentaron su número en dos unidades, aunque también redujeron su personal.

En cuanto al empleo, las PyMEs explican el 85,8% de la destrucción laboral, con 9.000 puestos perdidos, mientras que las grandes empresas recortaron 1.484 puestos (el 14,2% restante). Esta dinámica confirma que, si bien la recesión afecta a todo el entramado productivo, son las empresas de menor porte las que enfrentan mayores dificultades para sostener su plantilla de personal y, en muchos casos, su propia existencia.

El informe del CEPA pinta un panorama complejo para la provincia de Santa Fe, donde la pérdida de empleo y el cierre de empresas, especialmente en sectores estratégicos y en el segmento PyME, plantean interrogantes sobre la capacidad de recuperación del mercado laboral en el corto y mediano plazo.