
El Gobierno Nacional detalló el impacto del histórico tratado que abre un mercado de 450 millones de consumidores. Arancel cero para carnes y pesca, protección gradual para la industria y proyecciones de crecimiento récord.
El histórico Acuerdo Mercosur-UE representa un antes y un después para la economía nacional. Según el Gobierno, este pacto de asociación es un hito en la inserción internacional de Argentina, con impactos directos sobre las exportaciones, la inversión y el acceso a la tercera economía más grande del mundo.
Con el debate llegando al Senado, se espera que este tratado facilite el acceso a un bloque que representa el 15% del producto bruto mundial, permitiendo que los productos locales compitan en igualdad de condiciones con las principales potencias.
Uno de los pilares del tratado es la eliminación drástica de barreras arancelarias. La Unión Europea se comprometió a liberar el 92% de las exportaciones del Mercosur, otorgando además beneficios preferenciales para productos clave de las economías regionales.
El acuerdo contempla las asimetrías entre ambos bloques. Para proteger el empleo y la producción local, el Mercosur mantendrá un esquema de apertura mucho más lento que el europeo:
La Unión Europea es la principal fuente de inversión extranjera directa en el país, con un stock de USD 75.000 millones. El acuerdo busca dar un marco de “certidumbre y previsibilidad” para que ese flujo de capitales aumente significativamente.
Según las estimaciones oficiales, las exportaciones argentinas a la UE podrían crecer hasta un 76% en los primeros cinco años. En términos de valor, los envíos pasarían de los niveles actuales a unos USD 19.165 millones en un horizonte de diez años, diversificando la canasta exportadora y aumentando el valor agregado nacional.