Crisis en el Hogar San Roque: trabajadores denuncian tres meses sin cobrar el sueldo completo

La institución de Capitán Bermúdez, que alberga a 50 personas con discapacidad, atraviesa una grave situación económica. Desde diciembre, unos 40 empleados del hogar no perciben la totalidad de sus haberes debido a demoras en el envío de fondos de Nación y Provincia.

El Hogar San Roque, una institución con más de cinco décadas de historia dedicada al cuidado de personas con discapacidad, atraviesa un momento crítico. Sus trabajadores denuncian que desde diciembre no cobran la totalidad de sus sueldos, situación que afecta a unas 40 personas entre cocineros, mucamas y asistentes.

El establecimiento, ubicado en la ciudad de Capitán Bermúdez, brinda alojamiento y contención a 50 residentes con distintas discapacidades, muchos de los cuales no cuentan con otro lugar donde vivir. A pesar de la compleja situación económica, el personal continúa asistiendo diariamente a sus puestos para garantizar la atención de quienes dependen de ese acompañamiento permanente.

Desde la institución señalaron que el problema radica en la falta de llegada de los fondos que provienen de Nación y Provincia, cuyo último ingreso se registró en noviembre. La situación comenzó a sentirse con fuerza a medida que pasaron los meses sin que se regularizaran los pagos.

No llegan los fondos”, advirtieron desde el hogar. Rosita, una de las trabajadoras que además vive en el lugar, expresó con preocupación: “No hay persona que pueda sostener a su familia con un porcentaje del sueldo”, indicó en diálogo con Canal 3.

La problemática también alcanza a unos 50 profesionales que colaboran con la institución —entre psicólogos, psiquiatras, terapistas ocupacionales y fonoaudiólogos— cuyos honorarios dependen de convenios que tampoco están siendo abonados con normalidad.

Gladis Casagrande, pionera y fundadora del Hogar San Roque, remarcó el valor social del trabajo que se realiza en el lugar. “Respondemos muchas veces a una necesidad del Estado, porque recibimos personas que no tienen dónde vivir”, explicó.

Mientras tanto, los trabajadores sostienen el funcionamiento del espacio a pesar de la incertidumbre económica. “Los empleados ponen día a día su cuerpo sin cobrar”, remarcaron.

Con más de 50 años de historia y cerca de 500 personas que pasaron por sus puertas, la institución apela ahora a la solidaridad de la comunidad para atravesar el momento. “Hace 50 años que la gente con caridad y amor nos ayudó a abrir este lugar y hoy pedimos que sigan haciéndolo para poder seguir adelante”, concluyó Casagrande.

Quienes deseen colaborar o brindar ayuda pueden comunicarse al 341 491-2008.