San Lorenzo amaneció al ritmo del UPD: festejo estudiantil, estruendos y debate por la pirotecnia

El tradicional “Último Primer Día” (UPD) reunió a estudiantes del último año de secundaria en la zona céntrica y el Campo de la Gloria. La celebración incluyó música, disfraces y cánticos, pero el uso de bombas de estruendo desde la madrugada generó quejas de vecinos y reavivó la discusión sobre los límites del festejo.

El amanecer de este lunes no fue uno más para los vecinos de San Lorenzo. Desde las primeras horas de la madrugada, el silencio habitual del casco histórico fue interrumpido por cánticos, música y fuertes detonaciones. Se trataba del ya tradicional “Último Primer Día” (UPD), el ritual con el que los estudiantes celebran el inicio de su último año de secundaria.

Como ocurre cada comienzo de ciclo lectivo, grupos de adolescentes se reunieron durante la noche previa para compartir una vigilia marcada por disfraces, banderas, espuma y música. El objetivo es llegar juntos al amanecer y presentarse en la escuela sin haber dormido, una costumbre que con los años se consolidó como una verdadera ceremonia de paso dentro de la vida escolar.

El Campo de la Gloria, punto de encuentro

En esta oportunidad, uno de los principales puntos de concentración fue el sector del Campo de la Gloria y sus alrededores. Allí se congregaron estudiantes de distintos establecimientos educativos de la ciudad para compartir las últimas horas antes del ingreso a clases.

Entre fotos, cantos y celebraciones, los jóvenes marcaron el comienzo de la etapa final de su trayectoria escolar, un momento que muchos consideran uno de los más simbólicos antes del egreso.

Estrépito y malestar entre los vecinos por el UPD

Sin embargo, el festejo no estuvo exento de polémica. Desde aproximadamente las 5 de la mañana, el uso reiterado de bombas de estruendo generó malestar entre vecinos del centro y de la zona histórica.

Las quejas comenzaron a multiplicarse en redes sociales y también a través de llamados a las autoridades, recordando que en la ciudad rige una normativa conocida como “pirotecnia cero”, que busca limitar el uso de artefactos de alto impacto sonoro.

Además de interrumpir el descanso de los residentes, los estruendos despertaron preocupación por sus efectos en personas con hipersensibilidad auditiva, adultos mayores y mascotas, sectores especialmente sensibles a este tipo de ruidos.

El rol de las escuelas en el UPD

Frente a este escenario, muchas instituciones educativas optaron por una estrategia de acompañamiento. En varios establecimientos, docentes y directivos recibieron a los estudiantes con desayunos especiales y actividades de bienvenida, intentando canalizar el entusiasmo propio del UPD dentro del ámbito escolar.

La iniciativa busca equilibrar el espíritu festivo de los jóvenes con la necesidad de mantener una convivencia respetuosa en la ciudad.

Un debate que vuelve cada año

El Último Primer Día se consolidó como una tradición profundamente arraigada entre los estudiantes del último año de secundaria. Sin embargo, su crecimiento también reabre cada año el mismo interrogante: cómo sostener una celebración juvenil que forma parte de la cultura estudiantil sin afectar el descanso y la tranquilidad de los vecinos.

En San Lorenzo, el amanecer de este lunes volvió a dejar esa discusión sobre la mesa. Entre la alegría de los adolescentes y el estruendo que despertó a la ciudad, el UPD volvió a marcar el inicio de un nuevo ciclo escolar… y también de un debate que parece lejos de terminar.