ANMAT prohibió un repelente que imitaba a una reconocida marca y una línea completa de cosméticos Anza por falta de registro

La Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT) ordenó esta semana la prohibición de la elaboración, comercialización y distribución en todo el país de distintos productos cosméticos y un repelente de insectos que no cumplían con la normativa sanitaria. Las medidas se oficializaron a través de disposiciones publicadas en el Boletín Oficial.

Repelente OFF! con etiquetas en chino
Mediante la Disposición 1476/2026, el organismo bloqueó el uso, la venta y la promoción –incluidas plataformas online– de un repelente de la marca OFF! cuyo etiquetado estaba completamente en idioma chino y que carecía de inscripción sanitaria.

El producto fue detectado en un comercio de la provincia de Buenos Aires. Al consultar la base oficial, la ANMAT constató que no existía registro alguno. La empresa S.C. Johnson & Son de Argentina S.A.I.C., titular de la marca, informó que no había participado en su fabricación. Desde el organismo advirtieron que “se desconoce su origen y no es posible garantizar su calidad ni condiciones de elaboración”, por lo que se resolvió la medida para proteger la salud de los consumidores.

Prohibición total para la marca Anza
En paralelo, la Disposición 1465/2026 prohibió una amplia gama de productos de la marca Anza, entre ellos cremas, tónicos, emulsiones, protectores solares, sérums y repelentes. La ANMAT calificó estos artículos como “ilegítimos” debido a que no contaban con los registros correspondientes. Además, señaló que la firma Química Anza S.A.S. no posee habilitación para operar en el rubro cosmético.

Retiro de un producto para verrugas
Por otra parte, la ANMAT ordenó el retiro del mercado de todos los lotes de “VERRUGOL (Nitrato de Plata 95 % y Nitrato de Potasio 5 %)”, un producto comercializado por Laboratorio Fiorano de Claudio Gambino. Según la Disposición 1409/2026, se detectaron irregularidades en su comercialización y encuadre sanitario: al tener acción farmacológica, indicaciones específicas y fórmula definida, podría considerarse una especialidad medicinal, por lo que su uso podría generar eventos adversos. La firma deberá realizar el recupero total del producto y presentar la documentación que acredite el proceso.