
La obra, ubicada sobre calle América y la Autopista Rosario–Santa Fe, permitirá descomprimir los ingresos portuarios y brindar una vía ágil para el tránsito liviano. Su concreción requirió un histórico intercambio de tierras.
El intendente de Puerto General San Martín, Carlos De Grandis, dejó inaugurada la rotonda del acceso oeste y habilitó un nuevo ingreso estratégico por calle América, una obra clave para mejorar la circulación en una de las zonas más transitadas del Cordón Industrial.
El nuevo acceso se ubica en el límite con Timbúes, sobre la Autopista Rosario-Santa Fe, y está destinado principalmente al tránsito liviano, con el objetivo de descomprimir el flujo vehicular hacia los puertos de la región.
“Decidimos inaugurar porque hay una necesidad y no para especular con una inauguración más o menos”, afirmó el mandatario en diálogo con medios de prensa, quien explicó que la habilitación se concretó apenas se completó la instalación de la iluminación, sin esperar actos protocolares.
La obra surge como respuesta a los reiterados problemas de congestión en los accesos portuarios, especialmente en épocas de alta actividad agroexportadora. Con esta nueva traza, los vehículos particulares contarán con un circuito más ágil y seguro, separado del tránsito pesado.
Desde el municipio destacaron que la apertura de este ingreso permitirá ordenar la circulación, reducir tiempos de traslado y mejorar la seguridad vial en un sector históricamente afectado por la convivencia entre camiones y tránsito urbano.
Más allá del corte de cinta, De Grandis remarcó que la concreción del proyecto demandó años de gestiones. El terreno donde hoy se emplaza la rotonda pertenecía originalmente a jurisdicciones de Aldao y Timbúes, lo que obligó a un complejo proceso de reordenamiento territorial.
Mediante una ley provincial, se concretó un intercambio de tierras que permitió a Puerto San Martín incorporar unas ocho hectáreas estratégicas para avanzar con la obra, a cambio de ceder otro sector del otro lado de la autopista.
Este movimiento fue clave para extender el ejido urbano más allá de calle Los Naranjos y consolidar el crecimiento hacia el oeste, una planificación que, según el intendente, se proyecta desde hace más de 25 años.
Con la habilitación del acceso, calle América deja de ser un corredor dominado por el tránsito pesado y se integra a un esquema más ordenado, vinculado al desarrollo urbano y recreativo. En la zona se concentran hoy espacios deportivos y barrios en expansión, como Linda Vista, que se verán beneficiados por la nueva infraestructura.
La obra se inscribe en un proceso de transformación más amplio de la ciudad, que busca equilibrar su perfil productivo con mejoras en la calidad de vida de sus habitantes, en una región donde el crecimiento industrial impone desafíos constantes en materia de movilidad.
