
Con un escenario climático influenciado por El Niño, amplias zonas de la provincia superaron los 900 mm promedio anual y en algunos casos alcanzaron más de 1.100 mm. El Gobierno intensifica obras para mitigar el riesgo hídrico.
La provincia de Santa Fe atraviesa un escenario climático excepcional: en apenas cuatro meses, gran parte del territorio ya superó los niveles de precipitaciones que habitualmente se registran en todo un año. Con un promedio histórico cercano a los 900 milímetros anuales, varias localidades acumulan valores que incluso superan los 1.100 mm, en un contexto asociado al fenómeno de El Niño.
Según datos oficiales de la Secretaría de Recursos Hídricos, los registros más elevados se dieron en localidades como Vera y Pintado, Gobernador Crespo y Villa Minetti, donde las lluvias superaron los 1.100 milímetros acumulados. En tanto, en Colonia Teresa, Alejandra y Correa se midieron valores superiores a los 950 mm, mientras que en Constanza y San Javier ya se alcanzaron los 900 mm.
El impacto no solo responde al volumen de agua caída, sino también a la intensidad de los eventos. En algunas zonas, como Reconquista y Villa Minetti, se registraron precipitaciones de hasta 300 milímetros en pocas horas, generando saturación de suelos y complicaciones en el escurrimiento.
“El problema no es solo cuánto llueve, sino la velocidad con la que cae el agua. Esto supera la capacidad de drenaje de muchas obras”, explicó el secretario de Recursos Hídricos, Nicolás Mijich, quien advirtió que la combinación de factores incrementa el riesgo de anegamientos e inundaciones.
Frente a este panorama, el Gobierno provincial avanza con un plan integral de obras para reducir el impacto hídrico. Actualmente, se desarrollan intervenciones en 70 de las 100 localidades consideradas de mayor riesgo, mientras se proyectan acciones en las restantes.
Además, con una inversión que supera los 1.000 millones de pesos, se ejecutan obras de defensa en localidades que sufrieron inundaciones durante 2025, como Vera, Malabrigo, Sanford, Cañadas Rosquín, Teodelina, María Teresa, Christophersen, Godeken y La Chispa.

En paralelo, se recuperó el funcionamiento de 35 estaciones telemétricas y se concretaron más de 260 obras hídricas en distintos puntos de la provincia. También se intensificaron las tareas de limpieza y reacondicionamiento de canales, con más de 3.000 kilómetros intervenidos en articulación con municipios, comunas y comités de cuenca.
Desde marzo, los equipos técnicos reforzaron el monitoreo de ríos y arroyos para anticipar posibles emergencias, mientras continúan los trabajos sobre canales troncales para mejorar la capacidad de escurrimiento.
El gobierno encabezado por Maximiliano Pullaro sostiene como eje de gestión el fortalecimiento de la infraestructura hídrica y la prevención, con el objetivo de proteger a la población y al sistema productivo frente a eventos climáticos extremos cada vez más frecuentes.