
Alicia Isabel Godoy (38) fue encontrada en la zona sudoeste de la ciudad. La investigación reveló que los captores la retuvieron durante al menos tres días en una vivienda de la zona sur, tiempo en el que cobraron un rescate a su familia: 50 mil pesos y una bicicleta.
La pesadilla de Alicia Isabel Godoy llegó a su fin. La mujer de 38 años, que había sido secuestrada el pasado 4 de abril en su propia casa, ubicada en Flammarion al 4900, fue hallada en buen estado de salud en la intersección de Iriondo y Lácar, en el sudoeste de Rosario.

Según la investigación judicial, Godoy habría contraído una deuda con presuntos narcotraficantes de la misma zona donde vivía. Fue entonces cuando los delincuentes irrumpieron en su domicilio, la raptaron y la mantuvieron cautiva durante al menos tres días en una propiedad de Vuelta de Obligado al 4900, en el sur de la ciudad.
Mientras la víctima permanecía privada de su libertad, su familia comenzó a recibir llamados extorsivos. Los secuestradores exigían el pago de un rescate para liberarla. Ante la presión y el temor por su integridad, los allegados entregaron 50 mil pesos y una bicicleta rodado 29, según consta en el expediente.
La fiscal Paula Barros, a cargo de la búsqueda de paradero, logró reunir indicios suficientes para imputar a tres sospechosos en una audiencia realizada el jueves pasado. Se trata de Ana Laura Salinas, María Belén Salinas y Gastón D’Agostino, quienes fueron enviados a prisión preventiva efectiva.
La Brigada de Paraderos de la Policía de Investigaciones (PDI) desplegó un amplio operativo que incluyó 15 allanamientos, inspecciones con perros entrenados, pericias, relevamientos con drones y análisis de cámaras de videovigilancia. Pese a la magnitud del rastrillaje, fue la propia Godoy quien finalmente se presentó por sus medios en la comisaría de la zona sudoeste, dando aviso inmediato a la fiscalía.
Tras ser hallada, la mujer fue sometida a estudios médicos y entrevistas con un equipo interdisciplinario, que confirmaron su buen estado de salud general, aunque no se brindaron detalles sobre posibles secuelas psicológicas.