Alarma ambiental por construcción ilegal en reserva natural de la Isla de los Mástiles

Organizaciones ambientalistas han encendido las alertas ante un intento de ocupación ilegal en la Reserva Isla de los Mástiles, un área natural protegida ubicada frente a las costas de Granadero Baigorria y Capitán Bermúdez. Según denunció la Comisión Intersectorial Isla de los Mástiles, durante el fin de semana pasado se inició la construcción de una cabaña en el extremo noroeste de este humedal, sin contar con autorización alguna.

Este inmenso territorio verde de aproximadamente 900 hectáreas, situado al norte del puente Rosario-Victoria, es un bien público que pertenece a la provincia de Santa Fe. Su administración está a cargo de los dos municipios ribereños mediante un comodato que se firmó en 1997. El espacio busca equilibrar la conservación del ecosistema con el uso recreativo de sus playas.

“El valor recreativo y ambiental de la isla es tan significativo que resulta comprensible que muchas personas hayan fantaseado alguna vez con tener allí un ranchito isleño. Sin embargo, esto está expresamente prohibido”, explicaron desde la comisión. Carolina Mori, integrante del Taller Ecologista, relató que el sábado detectaron una embarcación trasladando maderas y pilotes, y que para el lunes ya se había levantado una pequeña estructura.

Ante el hecho, los ambientalistas se contactaron de inmediato con concejales de Capitán Bermúdez y con el Ministerio de Ambiente provincial, confirmando que no existía ningún permiso para la obra. Por ello, exigen que la construcción se detenga y que el terreno sea restituido a su estado original, eliminando todo rastro de ocupación.

Cabe destacar que la Universidad Nacional de Rosario se encuentra desarrollando un plan de manejo para la reserva, por lo que cualquier intervención se considera improcedente hasta que se definan los lineamientos correspondientes. Las organizaciones reclaman la intervención urgente de las autoridades provinciales para establecer una moratoria inmediata sobre nuevas intervenciones y asegurar la protección efectiva del humedal.

“No es la primera vez que la isla está en riesgo”, recordaron. En julio del año pasado, el lugar fue centro de controversia cuando se lanzó una licitación para explotar un parador turístico. Los ambientalistas insisten en que este tipo de acciones vulneran el carácter público del territorio y debilitan los esfuerzos de conservación de un espacio vital para las comunidades ribereñas.

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