ANIDE lanzó un comunicado frente a denuncias mediáticas de maltrato infantil en la institución

Esta semana, vecinos de la Asociación Civil Anide que brinda protección integral a niños y adolescentes vulnerables en casos de abandono y maltrato, tras denuncias de vecinos linderos al predio que señalaron que en el lugar se escuchaban gritos, y que varios de los menores habían intentado fugarse del lugar, como también relataron hechos de abusos sexuales dentro del lugar.

Frente a los temores planteados por integrantes de la comunidad, la Asociación Civil Anide adoptó medidas preventivas en el marco de una evaluación con las autoridades competentes. En ese contexto, y considerando el escenario social generado, se definió como medida preventiva el traslado de los niños alojados en el Centro Residencial, priorizando su bienestar y su integridad.

“La decisión implicó una despedida dolorosa. Los niños se retiraron angustiados, aferrados a quienes habían sido sus personas adultas de referencia. Se trató de una medida excepcional en un contexto que requería descomprimir tensiones y garantizar condiciones adecuadas para todos”, señalaron en un comunicado.

El trabajo que se venía realizando.
En enero de 2025 se presentó una situación vinculada a conductas sexualizadas entre un grupo de niños alojados, la cual fue inmediatamente informada y retrabajada junto a los equipos técnicos de la Dirección Provincial de Niñez, entendiendo que estas manifestaciones son frecuentes en infantes que han atravesado vulneraciones graves, donde la sexualidad adulta irrumpió de manera inadecuada o violenta.

En ese marco, y como parte de la revisión institucional, a lo largo de 2025 se resolvieron las desvinculaciones de tres Acompañantes Convivenciales ante situaciones irregulares en relación al cuidado de los niños.

Cabe señalar que en octubre vecinas del barrio acercaron preocupaciones vinculadas a gritos y conductas disruptivas. Esa información fue comunicada a la autoridad provincial, y durante los últimos 14 meses se sostuvo un trabajo conjunto que incluyó capacitaciones virtuales y espacios presenciales de retrabajo para el equipo de Acompañantes Convivenciales, así como instancias de fortalecimiento para el Equipo Técnico Interdisciplinario, en articulación con la Dirección Provincial de Niñez.

Asimismo, se acordó un orden de prioridades, tiempos y modalidades para la reubicación progresiva de niños que excedían la edad prevista para el dispositivo residencial de Anide y para disminuir la concentración de situaciones de salud mental complejas en una misma institución. En ese marco, entre mediados de diciembre y el 11 de febrero se concretó el traslado de cuatro niños.

Todas las decisiones se tomaron con responsabilidad y en función de proteger a las infancias.

Sobre la Asociación
Anide aloja grupos de hermanos bajo Medida de Protección con trayectorias atravesadas por múltiples vulneraciones. Las crisis que pueden presentarse no son hechos aislados sino la expresión de procesos profundamente complejos que requieren dispositivos estatales sólidos, recursos adecuados y políticas públicas de protección de las infancias de forma integral. Ninguna organización comunitaria puede, por sí sola, absorber la totalidad de esas demandas estructurales.

El equipo sostiene el cuidado las 24 horas, los 365 días del año, con formación permanente y espacios sistemáticos de revisión de prácticas. Todos los niños cuentan con equipos externos de salud mental y seguimiento profesional, mientras la autoridad provincial supervisa cada situación particular.

Desde hace casi cuatro décadas, Anide trabaja por la protección de derechos de niñas, niños y adolescentes en San Lorenzo. Transitamos este momento con tristeza, pero con la convicción de que cuidar también implica revisar, corregir y asumir decisiones responsables frente a contextos complejos.

A la comunidad le decimos con claridad: estamos disponibles para dialogar, escuchar y seguir construyendo respuestas colectivas. Las infancias necesitan compromiso institucional y políticas públicas a la altura de su realidad.