Condenaron a siete años de prisión a un hombre por abuso sexual y amenazas a su expareja en Fray Luis Beltrán

El tribunal lo halló culpable de una serie de ataques cometidos entre enero y febrero de 2025 contra la mujer y sus hijos. Los hechos incluyen amenazas con un inflador de hierro, un abuso sexual y un episodio de autolesiones durante un forcejeo.

En un fallo emitido este jueves 5 de marzo de 2026, el Tribunal de Primera Instancia de los Tribunales Provinciales de San Lorenzo condenó a Eduardo L. a la pena de siete años de prisión efectiva por los delitos de abuso sexual, amenazas coactivas y amenazas simples, cometidos contra su expareja en la localidad de Fray Luis Beltrán. El doctor Gazza, juez a cargo del tribunal, dio por acreditada la responsabilidad del acusado en una serie de episodios de violencia de género ocurridos entre el 16 de enero y el 2 de febrero de este año.

Según la investigación liderada por la fiscal Victoria Vigna, el primer hecho tuvo lugar el 16 de enero, cuando Eduardo L. se presentó en el domicilio de su expareja, ubicado en San Luis al 2100 de Fray Luis Beltrán. Al no encontrar a la mujer en el lugar, el agresor comenzó a gritar amenazas desde la vía pública, dirigiéndose directamente a los hijos de la víctima, quienes se encontraban en el interior de la vivienda.

El segundo episodio ocurrió el 1 de febrero en las inmediaciones del mismo domicilio. La víctima circulaba a pie cuando fue interceptada por Eduardo L., que se desplazaba en bicicleta y esgrimía un inflador de caño de hierro. Tras proferir nuevas amenazas, la situación se tornó más violenta con la llegada del hijo de la mujer, quien intentó intervenir. El acusado intentó golpearlo con el elemento contundente, pero la víctima se interpuso para evitar el ataque. Finalmente, Eduardo L. se retiró del lugar en bicicleta, no sin antes amenazar nuevamente a ambos.

El hecho más grave, que derivó en la acusación por abuso sexual, ocurrió el 2 de febrero cerca de las 23 horas. La mujer fue interceptada por su expareja en la zona de las vías del ferrocarril, próxima a su hogar. Bajo amenazas, la víctima accedió a acompañarlo hasta la vivienda del hombre, ubicada en calle General López al 600 de la misma localidad. Una vez en el interior, Eduardo L. insistió en reiteradas oportunidades para retomar la relación. Ante la negativa de mantener relaciones sexuales, el hombre abusó sexualmente de ella. El tribunal consideró acreditado que la mujer permaneció en el lugar durante toda la noche por temor a represalias.

Al día siguiente, al despertarse, Eduardo L. exigió a la víctima que concurriera a su casa todas las noches, a lo que ella se negó. Esta negativa desencadenó nuevas amenazas. En un momento de la discusión, cuando la mujer intentaba retirarse, el hombre tomó una hoja de afeitar (gillette) y comenzó a cortarse los brazos. Aprovechando la situación, la víctima tomó su bicicleta y huyó del lugar, mientras Eduardo L. la perseguía a lo largo de la cuadra profiriendo insultos y amenazas.

El forcejeo y la huida alertaron a vecinos, que dieron aviso a la policía. Efectivos que arribaron al lugar observaron la escena e intentaron detener al agresor, quien emprendió la fuga hacia su domicilio. Finalmente, fue aprehendido en el momento en que intentaba ingresar a su vivienda.

La fiscal Vigna celebró el fallo condenatorio y destacó la valentía de la víctima y su familia para sostener la denuncia. “Este es un caso claro de violencia de género en su máxima expresión, que fue desde el hostigamiento constante hasta el abuso sexual. La pena de siete años de prisión efectiva refleja la gravedad de los hechos”, señaló la representante del Ministerio Público tras conocerse la sentencia.

Eduardo L. cumplirá la condena en prisión efectiva, tal lo dispuesto por el magistrado.