Interior de una fábrica textil con máquinas detenidas y estanterías con sobrestock debido a la crisis económica y caída de ventas.

Crisis textil: 8 de cada 10 empresas no pueden pagar sus deudas

El sector textil atraviesa su peor momento en años. Un informe reciente de la Cámara Industrial Argentina de la Indumentaria (CIAI) revela que la crisis económica ya afecta al 80% de las empresas, que enfrentan serias dificultades para cumplir con sus compromisos financieros. Con ventas en caída libre en 12 de los últimos 13 relevamientos, el escenario es de “estrés financiero total”.

El impacto de la crisis económica en la producción y el empleo

La parálisis de las fábricas es alarmante. Según los últimos datos del INDEC, el nivel de utilización de la capacidad instalada en el sector cayó al 23,7% en enero, una cifra bajísima comparada con el 33,9% del año anterior. La fabricación de tejidos y el acabado de productos textiles se desplomaron un 33,7%, mientras que la producción de hilados de algodón cayó un 33,1%.

Este parate productivo se traduce directamente en la destrucción de puestos de trabajo. Ante la imposibilidad de sostener la estructura por el sobrestock (que afecta al 50% de las firmas, el nivel más alto desde 2024), el 21% de las empresas ya comenzó con despidos directos, marcando un aumento de 7 puntos respecto al bimestre pasado. Además, un 25% de las compañías decidió no cubrir las vacantes de quienes renuncian.

Salarios que no alcanzan y expectativas negativas

La pérdida del poder adquisitivo es el combustible de esta crisis económica. El salario real acumulado se ubica un 5,3% abajo, afectado por paritarias que no logran seguirle el ritmo a la inflación. En este contexto, el 43% de las empresas apenas pudo trasladar menos de la mitad de sus aumentos de costos a los precios finales, reduciendo su margen de supervivencia al mínimo.

Hacia adelante, el panorama no muestra señales de alivio. Seis de cada diez compañías esperan que sus ventas se mantengan estancadas en los próximos tres meses, mientras que una de cada cuatro anticipa que la situación empeorará. Para la sociedad, según el Monitor de QSocial, la prioridad ya no es solo bajar la inflación, sino generar empleo (24%) y aumentar los salarios reales (35%).