El transporte interurbano en crisis por la suba del gasoil: empresas advierten que reducirán frecuencias

El sector asegura que el combustible aumentó un 35% en cuatro semanas y reclama a la provincia de Santa Fe una actualización tarifaria de emergencia, que estiman en al menos un 30%.

La crisis de costos que atraviesa el transporte interurbano de pasajeros en Santa Fe profundizó sus grietas en las últimas semanas tras una escalada sin precedentes en el precio del gasoil. Ante este panorama, las empresas del sector anticipan una reducción de frecencias y reclaman a la Provincia una urgente recomposición tarifaria que permita sostener el servicio diario.

Así lo advirtió Saúl Isaacson, representante de la Cámara Empresaria de Transporte Multimodal de Pasajeros (Cetramp), quien detalló que el combustible registró un incremento acumulado del 35 por ciento en apenas cuatro semanas, un contexto que calificó como inédito para las firmas provinciales.

“Nunca nos había pasado una cosa así. Esto nos saca totalmente de mercado”, sostuvo Isaacson en declaraciones radiales, al tiempo que remarcó la disparidad entre los aumentos del gasoil y la nafta, algo que vinculó con la necesidad de importar parte del combustible.

Menos servicios y horarios acotados
La imposibilidad de absorber los nuevos costos operativos derivará, según el sector, en una afectación directa al servicio que reciben los usuarios. Isaacson anticipó que las empresas analizan eliminar aquellos horarios de menor demanda y que actualmente ya son escasos los servicios de refuerzo en las terminales.

“En el corto plazo va a pasar que va a haber una disminución de las frecuencias. Es probable que algunos horarios donde haya muy poca cantidad de pasajeros tengamos que, por ahora, suspenderlos”, explicó, en referencia a la necesidad de evitar que los trayectos se realicen a pérdida.

Pedido de aumento y fin de los subsidios
Frente a este escenario, las empresas depositan sus expectativas en una actualización urgente de la tarifa por parte del gobierno provincial. Si bien en enero se había solicitado un incremento del 20 al 25 por ciento, el referente de Cetramp reconoció que ese pedido ya quedó desactualizado por la inflación y la fuerte suba del combustible.

“Hoy tendría que ser por lo menos un 5 o un 10 por ciento más sobre esos valores, pero esto lo decide la provincia y no sabemos cuánto va a ser finalmente”, señaló, dejando entrever que el sector estima necesario un ajuste cercano al 30 o 35 por ciento.

Isaacson también puso el foco en la ausencia de subsidios al sistema. Según explicó, los fondos nacionales se interrumpieron con el cambio de gestión de gobierno, mientras que la provincia no cuenta con un esquema de aportes que permita atenuar el impacto de los costos.

A los problemas financieros se suma además la presión salarial: el dirigente recordó que el acuerdo paritario vigente con los choferes se extiende hasta abril, cuando se abrirá una nueva instancia de negociación que podría complejizar aún más el panorama.