Escalada de crueldad en Ricardone: mataron a un gato y vecinos denuncian que inhibieron cámaras de seguridad

El hecho ocurrió durante la madrugada en barrio Manarín y generó conmoción entre los vecinos. Aseguran que el crimen del gato se trata de una intimidación tras el reclamo de justicia por “Negrita”, la perra comunitaria asesinada hace 20 días.

Un nuevo hecho de crueldad animal y preocupación vecinal sacude a la localidad de Ricardone. Durante la madrugada de este jueves, desconocidos ingresaron al patio de una vivienda en barrio Manarín, agredieron a la mascota de una vecina y la dejaron atada con un alambre, según relataron desde el entorno de la familia afectada.

El episodio adquiere mayor gravedad en el contexto de tensión que atraviesa el barrio desde hace semanas. Hace apenas 20 días, los vecinos habían denunciado el asesinato de “Negrita”, una perra comunitaria muy querida en la zona, cuyo caso generó movilizaciones y pedidos de justicia.

De acuerdo al testimonio de los vecinos, quienes vienen impulsando el reclamo por ese hecho, el ataque ocurrido esta madrugada podría interpretarse como un acto intimidatorio. “Nos quieren callar, claramente”, señalaron en diálogo con Pregón.

Además, indicaron que durante varias horas las cámaras de seguridad de la cuadra no registraron actividad. Según explicaron, desde aproximadamente las 0.45 hasta las 5 de la mañana ninguna cámara de la zona captó imágenes, lo que hace sospechar que pudieron haber sido inhibidas.

Los propietarios de los dispositivos ya realizaron reclamos a las empresas de alarmas y monitoreo, aunque hasta el momento no recibieron explicaciones sobre lo ocurrido.

Frente a esta situación, vecinos y organizaciones convocaron a una concentración para este viernes a las 21 h en la esquina de Benvenutti y Capitán Bermúdez, con el objetivo de exigir justicia por los hechos y reclamar medidas de seguridad para el barrio.

El caso generó fuerte indignación en la comunidad, que vuelve a reclamar respuestas ante una seguidilla de episodios que, aseguran, afecta la tranquilidad de la zona.

El caso “Negrita”: entre la inacción fiscal y el fantasma de la impunidad
Mientras los vecinos intentan procesar este nuevo golpe, el asesinato de “Negrita” se encamina hacia un destino que genera profunda indignación: la impunidad. A pesar de los constantes pedidos de la querella para avanzar en el esclarecimiento del crimen, el proceso judicial se encuentra paralizado en la Unidad Fiscal de San Lorenzo, bajo la responsabilidad directa del fiscal Maximiliano Nicosia.

La ausencia de peritajes oficiales en tiempo y forma ha comprometido seriamente la cadena de custodia y la recolección de pruebas fundamentales. La indignación de la querella radica en que se pretende utilizar una omisión propia del Estado —el no haber enviado a los peritos al lugar— como un argumento técnico para beneficiar a los responsables del asesinato y alivianar su situación procesal.

“No hay vainas porque nadie las buscó oficialmente desde el Ministerio Público de la Acusación”, es el reclamo que resuena con fuerza. Mientras los vecinos, de manera precaria, intentaban preservar la escena y buscar evidencias por su cuenta ante la inacción judicial, el paso del tiempo facilitó que pruebas vitales se perdieran o fueran alteradas.