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La mamá de Rocío Gómez cree que su hija cayó en una red de trata y busca la verdad luego de 10 años

En un operativo que se realizó en la localidad de Chiclana, Pehuajó en Buenos Aires, la policía detuvo a Hernán Lazo, quien estuvo prófugo de la justicia durante diez años luego de asesinar a su cuñada Rocío Daiana Gómez quien tenía 16 años. El cuerpo de la joven apareció descuartizado en una vivienda de barrio La Florida de Rosario en agosto de 2011, luego de meses de ser buscada en una historia tremenda de femicidio y violencia.

Hernán, (su nombre completo Facundo Hernán José Lazo), de 42 años se había fugado luego del crimen que cometió junto a su hermano, pareja de Rocío, quien fue condenado a 15 años de prisión efectiva en agosto de 2014. Juan José, alias “Pijúan” fue apresado el 22 de septiembre de 2011 en Granadero Baigorria luego de ser buscado intensamente por la policía de San Lorenzo luego de que desapareciera en el mes de febrero de ese año la joven con su hijo de un año de edad. Kevin, fue hallado en mayo en San Nicolás en un descampado, pero Rocío no se encontraba con él. Lamentablemente la joven fue hallada el 13 de agosto enterrada en una vivienda en barrio La Florida bajo cal y descuartizada.

La Dirección Departamental de Investigaciones (D.D.I.) de Trenque Lauquen, determinaron que Hernán Lazo utilizaba una identidad falsa para eludir a la policía, que lo buscaba intensamente a requerimiento de las autoridades del Juzgado de Instrucción N° 14 de Rosario.

Al enterarse de esta noticia, Norma, la mamá de Rocío, comenzó a buscar por todos lados información sobre la detención. Es que la mujer, nunca tuvo más noticias desde el mes de agosto 2014 cuando quedó en prisión Juan José Lazo, tras ser condenado por el juez Julio César García, junto a su cómplice Jonatan Vargas a siete años de condena efectiva y a cuatro mujeres a dos años de prisión condicional por encubrimiento agravado.

“Nadie me llamó nadie me avisó, nos enteramos por un Facebook. Estuve comunicada con funcionarios donde me dijeron que desde el Centro de Asistencia Judicial (CAJ) me pueden dar un abogado o yo puedo ir a Fiscalía, porque quiero ver como está la causa. Lo de Hernán me shockeó, fue una alegría y una tristeza a la vez. Supimos por redes que él se hacia pasar por Cristian Lazo, y vendía lechones en ese pueblito en Chiclana, y cada vez que caía la policía el se escondía. Una señora hizo la denuncia y la policía comienza a investigar, pero cada vez que lo iban a buscar utilizaba un documento que correspondía a su hermano, por eso no lo agarraban”, contó Norma a Pregón.

Norma quiere buscar la verdad, y la justicia, por ella y por su hija. La mujer no ha tenido una reparación siquiera desde el Estado que condenó sólo a 15 años a Juan José Lazo y que desestimó las denuncias por abuso sexual que la propia mujer contó.

La historia

Juan José Lazo era la pareja de Rocío, se había criado junto a la mamá de ella, Norma, en el barrio en Valle Hermoso al 1200 de Rosario ya que ambos tienen la misma edad. Rocío trabajaba en la granja de Lazo hasta que se mudó con su mamá a la zona norte de San Lorenzo

La familia atravesaba una dura situación económica, y Juan José se ofreció a ayudarlos a través de la compra de unas motos. Fue Rocío la que se reencontró con Lazo y le mandó un mensaje a su mamá diciéndole que llevara el rodado a la granja de Rosario.

Cuando Norma llevó las motocicletas junto a su marido, allí comenzó el calvario. La mujer relató que Juan José estaba con otros hombres y que la abordó amenazándola con un arma y que allí vio a su hija, rapada, y como drogada.  A ambas las abusaron sexualmente mientras que al marido de Norma lo ataron y a los tres los golpearon brutalmente. También recordó que bajo amenazas los hicieron firmar los boletos de compraventa de las motos. Fue un 26 de febrero de 2011 cuando Norma vio por última vez a Rocío y a su nieto Kevin.

Luego de meses de realizar denuncias, de deambular por tribunales y de la intervención de organismos de Derechos Humanos, Kevin apareció en un descampado en San Nicolás en el mes de mayo, pero nada se supo de Rocío.

Mientras tanto, los operativos para dar con Juan José, su hermano Hernán y otro hombre de nombre Joni daban negativo porque éstos iban cambiando de lugares en donde resguardarse de los funcionarios policiales y judiciales. Los tres tenían amplios antecedentes delictivos desde amenazas, lesiones, robos, abusos de arma y hasta homicidio.

El peor final. Luego de un amplio operativo hallaron restos humanos que presumiblemente eran de Rocío Gómez en un pozo de una vivienda ubicada en Martín Fierro 647 de Rosario. Estaba tapado con cal y el cuerpo de la joven estaba desmembrado. Fue en el 13 de agosto de 2011.

El 22 de septiembre de ese año, cayó Juan José Lazo, quien fue procesado por los delitos de homicidio, tenencia ilegítima de arma de guerra y desobediencia, también por la “probable comisión como coautor de los delitos de privación ilegítima de la libertad doblemente calificada por uso de violencia, amenazas y/o venganza y por el uso de armas de fuego, lesiones, robo calificado por uso de armas de fuego, abuso sexual con acceso carnal agravado por el uso de arma de fuego.

En 2015 Lazo fue condenado a 15 años de prisión y a “Joni” Vargas uno de sus cómplices, en tanto, le dio 7 años y medio de prisión por privación ilegítima de libertad doblemente agravada, robo calificado y lesiones.

Las dudas y la falta de perspectiva de género

Norma fue mudándose de lugar durante todos estos años por temor a represalias y hoy cree que Juan José Lazo está en libertad, aunque no tuvo noticias desde hace varios años; pero relató que en una oportunidad pudo ver a través de Facebook que “mi hijo encontró una foto de los hijos de Lazo y estaba él que había salido en libertad. Esto fue hace unos años. Ahora que apareció Hernán, tengo que acercarme a fiscalía para ver en qué estado está la causa.”

La familia de Rocío nunca dejó de buscarla, a pesar de que la justicia condenó a Lazo por homicidio al encontrar restos óseos que corresponderían a la joven; pero Norma siempre tuvo dudas de que se tratara de su hija. Su sospecha es que la joven cayó en manos de alguna organización dedicada a la trata de personas.

“Siempre dije que a mi hija no la doy por muerta, siempre pensé que Hernán se la llevó. No puedo darla por muerta porque a mí me la dieron en un cajón cerrado en el cual yo no vi nada, me negaron la exhumación del cuerpo. Mi hija tenía un clavo en el fémur derecho, tiene que estar la marca en los huesos. Tengo la obligación de ver que me entregaron, ¿Qué hay ahí adentro, piedras, un cajón vacío? Siempre me lo negaron, nunca más se comunicaron conmigo, ni siquiera después de que terminó el juicio”, cuestiona Norma.

El dolor y la incertidumbre acompañaron todos estos años a la mujer y fueron deteriorando su salud. Norma cuenta que sufrió ataques de pánico todos estos años, que estuvo muy mal emocionalmente y físicamente. Hoy está en silla de ruedas. “Esto es revivir todo nuevamente”, expresó.

Mañana Norma se reunirá con Poli en tribunales sanlorencinos. Poli es la mamá de Carolina Díaz, quien murió quemada en marzo de este año y mañana habrá una audiencia de prórroga de prisión preventiva al imputado Luis Alberto Grandi, quien era pareja de Carolina. Poli se comunicó con Norma y le ofreció su ayuda.

“Quiero saber la verdad, ya no estoy como antes, nunca hice el duelo, ni tampoco mi familia. Me voy a reunir con la mamá de Carolina, para hacer algo juntas, que seamos dos las que pedimos justicia en San Lorenzo”, finalizó Norma.

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