Murió Horacio Usandizaga, figura clave del regreso democrático y exintendente de Rosario

Tenía 85 años. Uzandizaga, dirigente histórico de la UCR, fue dos veces intendente tras 1983, senador nacional y presidente de Rosario Central. En los últimos años había sufrido varios accidentes cerebrovasculares.

Horacio “El Vasco” Usandizaga, histórico dirigente de la Unión Cívica Radical y primer intendente de Rosario tras el retorno de la democracia, murió este domingo a los 85 años. Abogado de profesión, exsenador nacional y expresidente del Club Atlético Rosario Central, su fallecimiento fue confirmado por la institución canalla a través de un comunicado oficial en el que expresó sus condolencias a familiares y amigos.

“A los 85 años de edad falleció Horacio Usandizaga, ex presidente de Rosario Central, que ejerció el cargo en el período comprendido entre los años 2007 y 2010. Las condolencias y el respeto para la familia y amigos”, señaló el club.

Nacido el 15 de junio de 1940 en Juan Bernabé Molina, Usandizaga inició su trayectoria política a muy temprana edad. En 1963, con apenas 23 años, fue electo concejal de Rosario, convirtiéndose en el edil más joven de la ciudad hasta ese momento. Desde entonces, su nombre quedó estrechamente ligado a la vida pública rosarina, con un estilo frontal, confrontativo y una fuerte identidad radical.

Su mayor protagonismo llegó con el regreso de la democracia. En 1983 fue electo intendente de Rosario por la UCR con más del 50% de los votos y asumió el 11 de diciembre de ese año, en un contexto marcado por la reconstrucción institucional tras la última dictadura militar. En 1987 fue reelecto para un segundo mandato, consolidando su liderazgo político en la ciudad.

Sin embargo, sus gestiones estuvieron atravesadas por un escenario económico y social adverso. El aumento del desempleo, la expansión de los barrios marginales, la inflación persistente, el endeudamiento municipal y una creciente conflictividad gremial marcaron aquellos años. El punto más crítico se produjo en mayo de 1989, cuando Rosario fue uno de los epicentros de los saqueos que sacudieron al país, tras el anuncio de medidas económicas de emergencia del entonces presidente Raúl Alfonsín. La ciudad fue militarizada, se decretó el estado de sitio y se suspendieron las clases y el transporte público.

En plena campaña presidencial de 1989, Usandizaga había prometido que renunciaría si Carlos Menem ganaba las elecciones. Tras el triunfo del candidato peronista, cumplió su palabra y dejó la intendencia en diciembre de ese año. Desde entonces, la UCR no volvió a gobernar Rosario.

Lejos de retirarse, continuó su carrera política. En 1991 impulsó en Santa Fe la Ley de Lemas, reforma electoral que terminó perjudicándolo: fue el candidato más votado a gobernador, pero perdió frente a la suma de sublemas del peronismo. En 1993 fue electo diputado provincial y en 1995 asumió como senador nacional por Santa Fe, cargo que ocupó hasta 2001.

Su paso por el Senado estuvo signado por la causa de las presuntas coimas para aprobar la ley de flexibilización laboral durante el gobierno de la Alianza. Señalado como uno de los legisladores involucrados, Usandizaga siempre negó las acusaciones y fue absuelto en 2012, tras años de proceso judicial.

En el ámbito deportivo, presidió Rosario Central entre 2007 y 2010, al frente de la agrupación “Mística Canalla”. Su gestión fue atravesada por fuertes conflictos institucionales y una compleja situación deportiva que derivó en el descenso del club a la Primera B Nacional, tras lo cual presentó su renuncia. Posteriormente, fue investigado por una presunta administración fraudulenta vinculada a la venta de Ángel Di María, causa que también marcó su etapa como dirigente.

Luego de dejar la vida institucional del club, sufrió varios accidentes cerebrovasculares que lo obligaron a retirarse definitivamente de la actividad pública. Aun así, nunca renegó de su identidad partidaria. En una entrevista concedida en 2023, sintetizó su pertenencia política con una frase que reflejó su estilo: “Fui radical desde chico; cuando estaba en los huevos de mi viejo ya era radical”.

Con su muerte, Rosario despide a una de las figuras más influyentes y controvertidas de su historia reciente: protagonista del retorno democrático, intendente en tiempos de crisis, legislador nacional y dirigente deportivo. Un nombre inseparable de la vida política e institucional de la ciudad.

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