Pilar Mujica sonriendo con la escarapela de la Federación Ecuestre Internacional tras ganar la medalla dorada.

La sanlorencina Pilar Mugica ganó la medalla dorada en equitación adaptada en Uruguay

La sanlorencina Pilar Mugica, de 38 años, vivió una experiencia profundamente significativa al consagrarse con la medalla dorada en adiestramiento paraecuestre, Grado 1, durante la FEI World Challenge 2025 disputada en Uruguay, en lo que fue su debut en una competencia internacional.

Más allá del resultado deportivo, el logro tuvo para ella un valor especial. En diálogo con Pregón, Pilar destacó que la medalla representa el descubrimiento de un deporte que realmente puede practicar pese a la discapacidad que padece, una disciplina que la apasiona y que le abrió un mundo completamente nuevo. No se trató solo de subir al podio, sino de confirmar que encontró una actividad en la que puede desarrollarse, crecer y proyectarse deportivamente.

Pilar tiene una discapacidad motriz de nacimiento producto de parálisis cerebral. A lo largo de su vida siempre se mantuvo activa y participó de diversas actividades adaptadas como esquí, surf, escalada, buceo y rafting. Sin embargo, esas experiencias, aunque enriquecedoras, no le permitían competir de manera autónoma ni practicar un deporte de forma sostenida y competitiva.

El punto de inflexión llegó a fines de julio de 2025, cuando su profesora Sabrina fue invitada a una capacitación de equitación paraecuestre en Tucumán y la convocó como posible amazona. Allí ambas descubrieron la disciplina y, a partir de agosto, comenzaron un proceso intenso de entrenamiento. Pilar fue aprendiendo cómo funciona la pista, las letras, la lectura de los tests, las adaptaciones que la ayudaban a manejarse mejor y, sobre todo, a conectar con el caballo y a comprender qué podía lograr con sus movimientos limitados.

Pilar Mugica: equitación adaptada y superación en el espacio Raíces Ecuestre

Mugica entrena habitualmente en el espacio Raíces Ecuestre, junto a su caballo Longo, aunque en la competencia internacional debió adaptarse a un caballo asignado por la organización. La FEI World Challenge está pensada para países que recién comienzan a desarrollar el para-ecuestre, como Argentina, Chile y Uruguay, y busca fomentar la disciplina poniendo los caballos a disposición de los competidores, lo que representa un desafío adicional para los jinetes.

La competencia se desarrolló el miércoles 17 de diciembre, luego de dos días previos de adaptación y práctica con el caballo asignado. Las evaluaciones técnicas se realizan como si el binomio caballo–amazona entrenara de manera estable durante todo el año, una condición que, si bien puede resultar desigual, permite identificar aspectos a mejorar y seguir creciendo dentro del deporte.

Qué es el adiestramiento paraecuestre

Pilar nos cuenta que el adiestramiento paraecuestre es la disciplina de doma adaptada para jinetes y amazonas con discapacidad. Se basa en la precisión, la armonía con el caballo y la correcta ejecución de una serie de movimientos previamente establecidos en un “test”. Durante la prueba, cada participante debe demostrar control, ritmo y conexión con el animal dentro de un recorrido específico.

La Federación Ecuestre Internacional (FEI) clasifica a los deportistas del Grado 1 al Grado 5, según su nivel de movilidad, coordinación y fuerza:

  • En Grado 1, donde compitió Pilar Mugica, participan jinetes con mayores limitaciones físicas y las pruebas se realizan exclusivamente al paso.
  • Los Grados 2 y 3 combinan paso y trote, mientras que los Grados 4 y 5 incluyen mayores niveles técnicos, incluso con galope. El objetivo es que todos compitan de manera justa, de acuerdo con sus posibilidades funcionales.

La pista tiene forma rectangular y está marcada con letras que indican dónde deben ejecutarse las figuras. En Grado 1, suele ser más chica, generalmente de 20 por 40 metros, y las pruebas están especialmente adaptadas al nivel. Los jueces evalúan cada movimiento del test con puntajes del 0 al 10, teniendo en cuenta la precisión de las figuras, la regularidad del paso, la postura y estabilidad del jinete, la claridad de las ayudas y la conexión y armonía con el caballo. El puntaje final surge del promedio, considerando también las adaptaciones aprobadas que utilice cada deportista.

Para Pilar Mugica, esta medalla no marca un final, sino el inicio de un camino deportivo que la entusiasma profundamente. Su historia refleja el valor del deporte adaptado como herramienta de inclusión real y se convierte en motivo de orgullo para San Lorenzo.

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