Preocupación en el agro: los camioneros se retiraron de una mesa de dialogo y el conflicto paraliza puertos bonaerenses

En las últimas horas se realizó una reunión de la Comisión Asesora del Transporte del Agro en La Plata que, según pudo saber este medio, terminó sin acuerdo. Los transportistas elevaron su reclamo del 15% al 25% y abandonaron la negociación. Como consecuencia, los puertos de Bahía Blanca y Necochea están bloqueados y los barcos que venían a buscar cereales se redirigen a Brasil.

Lo que empezó como una mesa de diálogo para destrabar el conflicto del transporte de cargas terminó en un nuevo fracaso. La reunión de la Comisión Asesora del Transporte del Agro de la Provincia de Buenos Aires, realizada ayer, finalizó pasadas las 22:30 sin que las partes pudieran sellar un acuerdo. Los representantes de los camioneros se retiraron de la negociación, y la medida de fuerza que mantiene paralizados los puertos de Bahía Blanca y Necochea se profundiza.

El conflicto ya empieza a tener consecuencias graves para toda la economía argentina: fuentes del sector confirmaron que los barcos que originalmente estaban programados para cargar cereales en el país están siendo redirigidos hacia Brasil, lo que implica una pérdida millonaria de divisas y una erosión de la competitividad agroexportadora.

 Los transportistas de granos aseguran estar “trabajando a pérdida” tras los aumentos en el precio del gasoil y piden acordar un ajuste tarifario. El condimento extra lo aporta el inicio de la cosecha gruesa, demorada primero por condiciones climáticas y ahora por esta medida iniciada por camioneros autoconvocados.

De acuerdo a la información que pudo saber este medio, la reunión fue convocada de manera excepcional por el Ministerio de Transporte bonaerense, a través de la Dirección Provincial de Transporte de Cargas. Participaron representantes de las principales cámaras del sector: FATRAC, ATCADE, CATAC, la Asociación de Camioneros Profesionales, la Federación de Acopiadores de Granos, CARBAP, CONINAGRO y el Ministerio de Desarrollo Agrario.

El director provincial, Miguel Ángel Bettili, abrió el encuentro con un llamado a destrabar la situación que, en los últimos días, había impactado “en la normal operatoria del sector”. Pero lo que siguió fue un tire y afloje que evidenció la grieta entre los transportistas y el sector agroindustrial.

El representante de FATRAC, Leonardo Olveira, expuso la situación de los camioneros: costos operativos en alza, gasoil disparado y una inflación que licúa los ingresos. Desde el lado agropecuario, CARBAP (Marcelo Fielder) se mostró inflexible: “No se dan las condiciones para convalidar una tarifa superior a la vigente”.

En un primer momento, CONINAGRO puso sobre la mesa un incremento del 8%. Luego, la Federación de Acopiadores mejoró la oferta a un rango de entre 10% y 15%, dejando claro que no podían aceptar más que eso. Pero los transportistas respondieron con una suba en su pretensión inicial. Aunque al principio manejaban un 15%, tras un cuarto intermedio, ATCADE elevó el reclamo al 25%, argumentando que existen desfasajes acumulados desde acuerdos anteriores.

Tras horas de idas y vueltas, el representante de la Federación de Acopiadores, Daniel Asseff, ofreció un 14% de aumento a cambio de un compromiso claro: que todas las cámaras de transporte se obligaran a no participar de cortes, medidas de fuerza o acciones de amedrentamiento en las rutas.

La respuesta de ATCADE fue tajante: “No aceptamos las condiciones”. Desde ese momento, la mesa entró en un callejón sin salida.

Tres de las entidades transportistas (FATRAC, la Asociación de Camioneros y CATAC) manifestaron su conformidad con el incremento propuesto, pero el propio Asseff advirtió que, pese a esa aparente adhesión, no había garantías de que se levantaran las medidas de fuerza en el corto plazo.

Finalmente, el acta dejó constancia de que no se formalizó ningún acuerdo. La comisión quedó en “estado de continuidad”, y el Ministerio de Transporte prometió seguir promoviendo el diálogo, aunque sin una fecha cierta para un nuevo encuentro.

Puertos bloqueados y barcos a Brasil

Mientras los dirigentes discutían en La Plata, en los puertos de Bahía Blanca y Necochea la situación era de parálisis total. Los camioneros mantienen cortes y protestas que impiden el ingreso de graneles a las terminales portuarias, y amenazan con extenderse a Rosario y el cordón industrial.

El efecto dominó ya se siente en el comercio exterior. Operadores del sector confirmaron que varias naves que tenían previsto cargar cereales argentinos están cambiando su ruta hacia puertos brasileños. Esta desviación no solo implica una pérdida de ingresos para el país, sino que también deteriora la confianza de los compradores internacionales en la cadena logística argentina.

“Argentina está perdiendo una oportunidad clave en el mercado global de granos. “Mientras nosotros discutimos porcentajes, Brasil se lleva los barcos”, resumió un analista del sector.

Con la mesa rota y sin garantías de un cese de las medidas de fuerza, el horizonte es incierto. El gobierno se encuentra ante un dilema: profundizar la mediación o avanzar con herramientas coercitivas para liberar los puertos. Mientras tanto, los productores agropecuarios empiezan a acumular pérdidas y los camioneros sostienen que no volverán a trabajar sin un incremento que, al menos, empate la carrera contra la inflación.