Prisión preventiva para los acusados del crimen de Omar Rendón: lo asesinaron a martillazos para robarle

El juez Eugenio Romanini dictó la prisión por el plazo de ley para Agustina E. y Ezequiel R., imputados por homicidio criminis causa. La fiscalía sostiene que planificaron el ataque para apoderarse del dinero de la víctima y garantizar la impunidad.

El juez Eugenio Romanini dispuso la prisión preventiva por el plazo de ley para Agustina E. y Ezequiel R., acusados del homicidio de Omar Rendón, el hombre de 63 años hallado sin vida en un descampado de la zona de Roldán. Ambos fueron imputados por el delito de homicidio criminis causa, es decir, matar para cometer otro delito —en este caso, un robo— y asegurar su impunidad.

De acuerdo a la reconstrucción de la fiscalía, el crimen fue cuidadosamente planificado. La maniobra se inició a partir del vínculo previo entre la víctima y Agustina E., quien mantenía un contacto frecuente con Rendón a través de WhatsApp. Esa relación de confianza fue clave para concretar la emboscada.

El día del hecho, el hombre acudió a una cita pactada en una vivienda ubicada en calle Echeverría al 100, en San Lorenzo, un conventillo de habitaciones individuales. Allí lo esperaba la mujer junto a Ezequiel R., con quien —según la acusación— conformaba una sociedad delictiva orientada a captar y asaltar a personas que consideraban con disponibilidad de dinero.

Al ingresar a la habitación, Rendón fue atacado por la espalda. La autopsia determinó que la muerte fue inmediata, producto de un golpe contundente en la nuca con un martillo. Para los investigadores, se trató de una ejecución directa, destinada a impedir cualquier resistencia.

El móvil del crimen, sostienen los fiscales, fue estrictamente económico. Tras el asesinato, los acusados habrían realizado diversas transferencias a sus cuentas bancarias utilizando el teléfono celular de la víctima.

Luego del homicidio, trasladaron el cuerpo hasta un camino rural paralelo a la ruta A012, en cercanías del Parque Industrial de Roldán, donde lo abandonaron. Sin embargo, cámaras de seguridad registraron movimientos compatibles con el traslado, lo que permitió avanzar en la investigación.

El quiebre en el caso se produjo cuando Agustina E. indicó el lugar donde había sido descartado el cuerpo, aunque esa declaración no modificó su situación procesal. Para la fiscalía, ambos imputados tuvieron participación activa en todas las etapas del hecho: desde la planificación hasta la disposición final del cadáver.

Entre las pruebas recolectadas se encuentran el secuestro del martillo utilizado en el ataque, rastros de sangre detectados con luminol en la vivienda y registros fílmicos que ubican a los sospechosos en la escena posterior al crimen.

Con este cuadro probatorio, la causa avanza con una imputación que prevé la pena de prisión perpetua, en un caso que generó fuerte conmoción en la región.