Protesta policial frente a la Jefatura de Rosario: sirenas, quema de cubiertas y tensión

Agentes, familiares y allegados se manifestaron durante la noche del lunes y la mañana de este martes sobre Ovidio Lagos, frente a la Unidad Regional II. Reclaman mejoras salariales y laborales y rechazan los anuncios del gobierno provincial. Desde el Ministerio de Seguridad advirtieron sobre sanciones y denunciaron intentos de desestabilización.

Una nueva protesta policial se registró en Rosario entre la noche del lunes y las primeras horas de este martes frente a la Jefatura de Policía, ubicada en Ovidio Lagos al 5200. La manifestación, que reeditó el reclamo iniciado la jornada anterior, incluyó la quema de cubiertas, la presencia de personas encapuchadas y el despliegue de unos 50 patrulleros con sirenas encendidas, aunque —según fuentes oficiales— no se vio resentido el patrullaje en la ciudad.

Protesta en la Jefatura de Rosario (Imagen Cadena 3)

Desde temprano, un grupo de policías junto a familiares y allegados se concentró en el ingreso a la Unidad Regional II. Algunos manifestantes vestían uniforme y otros no, mientras que los móviles policiales formaron una línea sobre la calzada. En una de las pancartas podía leerse la consigna “El uniforme no se mancha”, sostenida por familiares que se instalaron con sillas frente al edificio.

El reclamo apunta al gobierno provincial y surge tras los anuncios realizados la semana pasada sobre incrementos salariales y un paquete de mejoras que incluye medidas de contención en salud mental y alojamiento en los destinos de trabajo. Para los manifestantes, esos anuncios resultan insuficientes.

Durante la protesta nocturna se vivieron momentos de tensión, cuando grupos especializados de la Policía debieron intervenir para evitar que se bloqueara el portón de ingreso a la Jefatura y se afectara la operatividad. Cerca de las 23 del lunes hubo un intento de desalojo que elevó el clima de conflicto.

Pese a la concentración y a que algunos móviles regresaron a la base con balizas encendidas, las autoridades aseguraron que el patrullaje no se interrumpió. De hecho, fuentes oficiales indicaron que durante la noche y la madrugada se mantuvieron en servicio unos 80 móviles, además del despliegue del Comando Unificado de Fuerzas Federales. Incluso se destacó un procedimiento positivo en Aborígenes Argentinos al 6300, donde se secuestró un arma de fuego y fue aprehendido un menor de edad.

La palabra del ministro de Seguridad

Desde el Ministerio de Seguridad provincial, el titular de la cartera, Pablo Cococcioni, brindó una conferencia de prensa en la que reconoció la legitimidad de parte de los reclamos, pero advirtió que “sobre esa protesta se montaron intereses ilegítimos”. Según explicó, en la manifestación fueron identificados allegados a personal policial desplazado por la actual gestión, algunos de ellos imputados y con prisión preventiva.

“El reclamo fue derivando en acciones violentas y antijurídicas. Se intentó impedir la salida de móviles y hubo abandono de servicio. Eso cruza una línea que no vamos a consentir”, sostuvo Cococcioni, quien confirmó que al menos 20 agentes serán pasados a disponibilidad, con retiro de armas y chalecos, y que se analizan posibles denuncias penales.

El ministro también aseguró que el gobierno está dispuesto a dialogar, pero fue enfático: “No estamos dispuestos a negociar la seguridad pública”. En paralelo, se registraron manifestaciones similares en la ciudad de Santa Fe, en el marco de un conflicto que, por ahora, sigue abierto y bajo monitoreo permanente de las autoridades provinciales.

Imagen de portada: Cadena 3