Un gesto que conmovió al Presidente: Raimundo obsequió a Milei una réplica del sable corvo antes del acto central

A minutos de ingresar al Campo de la Gloria, el intendente de San Lorenzo, Leonardo Raimundo, sorprendió al presidente Javier Milei con un regalo sanmartiniano de alto valor simbólico. La réplica del sable corvo, confeccionada por un orfebre porteño, emocionó al mandatario en la previa del acto por los 213 años del Combate de San Lorenzo.

En la antesala del acto oficial por los 213 años del Combate de San Lorenzo, un momento cargado de emoción y simbolismo se vivió lejos del palco principal, pero muy cerca del corazón de la conmemoración histórica. Minutos antes de ingresar al Campo de la Gloria, el intendente sanlorencino Leonardo Raimundo le entregó al presidente Javier Milei un obsequio profundamente ligado a la gesta sanmartiniana: una réplica del sable corvo del General José de San Martín.

El encuentro se produjo en un espacio especialmente dispuesto para la recepción de regalos protocolares destinados al Presidente de la Nación y a la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei. Allí, Raimundo sorprendió al mandatario con una pieza idéntica a las que se utilizan en cada acto oficial del Combate de San Lorenzo, confeccionada por un orfebre de la ciudad de Buenos Aires y entregada como un presente personal.

El gesto no pasó desapercibido. Según testigos, Milei se mostró visiblemente emocionado, conmovido por el peso histórico del sable y por su declarada admiración por la figura de San Martín y la gesta libertadora. El clima fue de respeto, recogimiento y solemnidad, en un momento íntimo previo a la exposición pública.

La entrega del sable funcionó como un puente simbólico entre la historia, San Lorenzo y el presente político, reforzando el tono épico y fundacional de la jornada. Minutos después, el Presidente ingresó al Campo de la Gloria para encabezar el acto central, ya atravesado por la carga histórica del regalo recibido.

En una fecha marcada por la memoria y la identidad nacional, el gesto del intendente Raimundo sumó un capítulo singular a una jornada histórica para San Lorenzo y para el país.