
Entre enero y diciembre de 2025, el Observatorio de Violencias por Motivos de Género Mercedes Pagnutti contabilizó 291 muertes violentas por razones de género en Argentina. La provincia de Santa Fe registró 39 femicidios, de los cuales 20 tuvieron lugar en la ciudad de Rosario (aproximadamente el 51% del total provincial).
Desde el organismo advirtieron que “lejos de tratarse de hechos aislados o excepcionales, los femicidios constituyen el desenlace de trayectorias previas de violencias, atravesadas por desigualdades estructurales y por la fragilidad –o ausencia– de políticas públicas de prevención, atención y protección”.
En la misma línea, señalaron que “en el actual contexto de debilitamiento institucional en materia de género y derechos humanos, estas violencias no irrumpen de manera sorpresiva: se producen allí donde el Estado llega tarde, de manera insuficiente o directamente no llega”.
Los datos de 2025 mantienen una tendencia alarmante que ya se reflejaba en estadísticas previas. Según un informe del primer semestre de 2024 (del 01/07 al 27/12/24), Santa Fe ya había registrado 30 femicidios en ese período, con Rosario concentrando el 43% de los casos (13 femicidios).
A nivel nacional, las cifras también exigen una lectura crítica. En julio de 2024, se registraba un total de 294 femicidios en lo que va del año, según el observatorio nacional. La violencia de género se manifestaba de múltiples formas, siendo el hogar el lugar de mayor riesgo y el vínculo íntimo o familiar el contexto predominante.
La distribución territorial de los femicidios históricamente ha mostrado a provincias como Santa Fe, Buenos Aires y Córdoba entre las de mayor número absoluto de casos.
Los datos de 2025, en continuidad con los de 2024, refuerzan la urgencia de abordar las violencias por motivos de género como un problema estructural y político. Las estadísticas no son solo números: son historias de vidas truncas, de redes familiares y comunitarias fracturadas, y son el indicador más grave de una sociedad que no logra proteger a las mujeres y diversidades.
La conclusión de los organismos es clara: sin políticas públicas robustas, presupuesto adecuado y un compromiso institucional firme con la perspectiva de género y los derechos humanos, la cuenta de femicidios seguirá creciendo.

