Avanza la ley “anti trapitos” en Santa Fe: el Senado dio media sanción y la aplicación quedará en manos de los municipios

La iniciativa busca prohibir la actividad de trapitos en la vía pública. Establece sanciones como multas, trabajo comunitario y arresto, pero delega en cada ciudad la reglamentación y el control. Ahora deberá ser tratada en Diputados.

El Senado de la provincia de Santa Fe otorgó media sanción al proyecto de ley que propone prohibir la actividad de los denominados “trapitos” o cuidacoches en todo el territorio provincial. La iniciativa, que ahora deberá ser tratada en la Cámara de Diputados, incorpora modificaciones al Código de Convivencia y establece un nuevo marco sancionatorio.

El proyecto, impulsado por el senador por Rosario, Ciro Seisas y respaldado por el gobierno provincial encabezado por Maximiliano Pullaro, prohíbe ofrecer servicios de cuidado, lavado, vigilancia o reserva de espacios para estacionar en la vía pública sin autorización oficial, ya sea de manera voluntaria o mediante presión hacia los conductores.

Entre las sanciones previstas se incluyen trabajos comunitarios de entre 2 y 10 días, la prohibición de concurrir al lugar donde se cometió la infracción y, en caso de reincidencia, arresto de hasta 20 días. Además, las penas podrán agravarse cuando medie violencia o amenazas, si los hechos ocurren en zonas de estacionamiento medido, en inmediaciones de eventos masivos o en horarios nocturnos. También se contemplan sanciones más severas en áreas escolares, bancarias o comerciales, así como en situaciones donde se aproveche la vulnerabilidad de la víctima.

El texto aprobado también prevé un endurecimiento de las penas en casos de organización o coordinación de estas actividades, apuntando a desarticular posibles redes detrás de esta práctica.

Aplicación de la ley “anti trapitos”, en manos de los municipios

Uno de los puntos centrales de la iniciativa es que su aplicación quedará en manos de los municipios. Cada ciudad deberá dictar su propia reglamentación para definir los mecanismos de control y las medidas concretas a implementar, mientras que las fuerzas policiales podrán intervenir a requerimiento de la autoridad local.

En San Lorenzo la ordenanza anti trapitos fue promulgada en junio de 2024 ante la demanda de los vecinos y la llegada de personas que no son de la ciudad que dificultaban la convivencia ciudadana. Además, el municipio refuerza controles y trabaja en evitar la instalación de personas que realicen la actividad.

De este modo, la normativa avanza en la Legislatura con el objetivo de ordenar el uso del espacio público, aunque su alcance final dependerá de cómo cada municipio decida aplicar y regular la ley en su territorio.