
Las intensas precipitaciones provocaron inundaciones en varias localidades, con operativos de emergencia en marcha y asistencia a familias afectadas. La situación por el temporal continúa bajo monitoreo.
Un fuerte temporal golpea al norte de Santa Fe y mantiene en alerta a toda la región. Las lluvias, que en algunas zonas superaron los 200 milímetros, generaron anegamientos, evacuaciones y múltiples complicaciones en la vida cotidiana de miles de vecinos.
Las localidades más afectadas son Reconquista, Avellaneda, Vera y Fortín Olmos, donde los equipos municipales y provinciales desplegaron operativos de emergencia para asistir a los damnificados y facilitar el escurrimiento del agua.
En Reconquista, uno de los puntos más comprometidos, se registraron cerca de 200 milímetros de lluvia acumulada hasta la noche del martes. La situación derivó en viviendas inundadas, barrios anegados y decenas de personas que debieron autoevacuarse. Las autoridades locales informaron que continúan los trabajos de desagote y limpieza, mientras se mantiene un monitoreo constante ante posibles nuevas contingencias.
En tanto, en Vera, la Junta Local de Defensa Civil activó un protocolo de emergencia y habilitó centros de evacuados en espacios comunitarios. Hasta el momento, al menos dos familias debieron abandonar sus hogares, mientras se intensifican los relevamientos en las zonas más afectadas.
El temporal también dejó incidentes puntuales, como la caída de un automóvil en una cuneta en la zona urbana de Reconquista, que quedó parcialmente sumergido, reflejando la magnitud del fenómeno climático.
Como consecuencia de las condiciones meteorológicas, las autoridades educativas dispusieron la suspensión de clases presenciales en el turno mañana del miércoles 15 de abril en la Región II. La medida, explicaron, busca resguardar la seguridad de estudiantes y docentes ante las dificultades de circulación.
Si bien en algunos sectores el agua comenzó a drenar con el paso de las horas, el panorama sigue siendo incierto. Las autoridades indicaron que la evolución del clima será determinante para evaluar el alcance final del evento y definir nuevas medidas.
El norte santafesino permanece bajo vigilancia, con operativos activos y asistencia en curso, frente a un temporal que dejó al descubierto la vulnerabilidad de varias localidades ante lluvias de gran intensidad.