Nayla, de 20 años, regresaba de su trabajo pasadas las 19 h, cuando fue interceptada por dos motochorros en la intersección de Yrigoyen y Sarmiento, a solo tres cuadras de la Comisaría 7ª. Los delincuentes, que circulaban en una moto blanca, la abordaron con violencia para robarle.
Según relató Silvana, madre de la víctima, la agresión fue despiadada. “La tiró contra el piso y empezó a darle puñetazos; cuando la redujo, empezó a pegarle patadas”, describió. Los gritos desesperados de Nayla alertaron a un vecino, que salió de su casa con un caño para defenderla. Su intervención fue clave: los atacantes huyeron sin poder consumar el robo, ya que la joven llevaba el bolso cruzado y el delincuente solo lograba arrastrarla por el suelo al tironearlo.
Nayla sufrió golpes en el rostro y las costillas. Existe especial preocupación porque la joven padece problemas de salud previos y recibió fuertes impactos en la cabeza. El hecho ocurrió a pocas cuadras de la comisaría, lo que agrava la sensación de inseguridad en la zona.












