
La negociación paritaria entre el Sindicato de Obreros y Empleados Aceiteros (SOEA) del Departamento San Lorenzo y las cámaras empresariales del sector agroexportador ingresó en un terreno de máxima fricción.
En el marco de las audiencias bajo el período de conciliación obligatoria —dictada por el Gobierno tras el paro total de actividades con el que el gremio reclamó un 20% de aumento—, las partes protagonizaron un encuentro virtual que batió récords por su brevedad y dejó en evidencia la enorme distancia que hoy separa a los trabajadores de las terminales portuarias.
Durante el encuentro, no hubo ninguna propuesta nueva de ninguno de los dos lados, lo que mantiene el conflicto en un punto muerto.
Desde la Cámara de la Industria Aceitera de la República Argentina (CIARA) se mantuvieron firmes en la posición expresada desde el inicio de las conversaciones. Fuentes de la entidad explicaron que la oferta del sector empresarial ya fue presentada y que no realizarán modificaciones que impliquen un adelantamiento de las proyecciones inflacionarias.
“Nuestra propuesta ya está sobre la mesa desde el primer día. Ya dimos el 13.5% y la inflación no llegó aún. Una vez que la supere, se irán ajustando los salarios para cerrar el año sin pérdida de poder de compra salarial, pero sin adelantar inflación”, señalaron desde CIARA.
Los representantes de las terminales portuarias argumentan que el esquema de actualización debe ir en consonancia estricta con los índices oficiales. “Ahora estamos esperando una propuesta sindical que salga del 20% y se acerque a lo que siempre se acordó, que es inflación en base al Indec”, agregaron de manera tajante.
El conflicto había escalado con fuerza tras el rechazo inicial del gremio al 0% ofrecido por las empresas, lo que motivó una huelga total que paralizó los puertos del cordón industrial. La posterior conciliación obligatoria dictada por las autoridades laborales abrió este espacio de negociación formal que, hasta el momento, no ha dado los frutos esperados.
Con las posiciones sumamente radicalizadas, los próximos días serán clave para determinar si se logra destrabar el conflicto antes del vencimiento del plazo legal de la conciliación (18 de junio) o si el sector se encamina hacia una nueva medida de fuerza.