
El Ministerio de Seguridad de la Nación dispuso una recompensa millonaria para acelerar la captura de Eduardo Rodolfo Muñoz, el hombre de 37 años señalado por la Justicia como el presunto autor del homicidio del agente de la Policía Federal Argentina (PFA), Rodolfo Manfredi. La medida, oficializada este martes mediante su publicación en el Boletín Oficial, establece el pago de 20 millones de pesos para quienes aporten datos certeros que permitan dar con su paradero.
El crimen que conmocionó a las fuerzas federales ocurrió el pasado jueves 11 de junio durante un feroz enfrentamiento armado en el barrio Villa Banana, en la zona oeste de Rosario. El ofrecimiento presupuestario responde a un requerimiento formal de la Oficina de Narcocriminalidad de la Unidad Fiscal Rosario, en una causa coordinada junto a la Procuraduría de Narcocriminalidad (PROCUNAR) y que actualmente se tramita ante el Colegio de Jueces de Garantías del Distrito Federal de esta ciudad.
Eduardo Rodolfo Muñoz cuenta con un pesado historial delictivo. En diciembre de 2023, el Tribunal Oral en lo Criminal Federal N° 2 de Rosario lo había condenado a cuatro años de prisión y al pago de una multa económica por el delito de tenencia de estupefacientes con fines de comercialización, agravada por la intervención organizada de tres o más personas.
Tras el asesinato del agente Manfredi, el juez Eduardo Rodríguez Da Cruz emitió su pedido de captura nacional el 12 de junio. Las autoridades detallaron que su último domicilio conocido se ubica en la calle Virasoro al 5028, en el barrio Triángulo de Rosario. Para garantizar el flujo de información, el Ministerio habilitó la línea telefónica gratuita y anónima 134, asegurando la estricta reserva de la identidad de los denunciantes.
La noche del ataque no solo se cobró la vida de Manfredi, de 30 años, sino que también dejó el saldo de otro efectivo federal herido y uno de los sospechosos alcanzado por las balas. Como respuesta inmediata al homicidio en servicio, la Policía Federal desplegó una demostración de fuerza que incluyó 35 allanamientos simultáneos en distintos puntos de la ciudad.
El saldo de las irrupciones policiales expuso el engranaje logístico de las bandas que operan en la zona:
Armamento: Se incautaron 3 armas de fuego y 162 municiones de diversos calibres.
Estupefacientes: Se secuestraron 358 envoltorios de clorhidrato de cocaína, dosis de marihuana, además de balanzas de precisión y elementos de estiramiento y fraccionamiento.
Tecnología: Secuestraron 26 teléfonos celulares y un dispositivo de cobro electrónico (posnet).
Hasta el momento, la causa cuenta con dos personas que fueron puestas a disposición de la Justicia. Uno de los investigados es Luis M., quien ingresó con heridas de bala al Hospital de Emergencias Clemente Álvarez (HECA) la misma noche del crimen; tras recibir el alta médica, quedó detenido bajo la imputación formal de la fiscal Laura Ricardo por su presunta vinculación con la balacera.
En tanto, su hermano, Juan Carlos M. —quien lo había trasladado de urgencia al centro de salud en un auto particular—, fue demorado inicialmente y luego puesto en libertad por la Fiscalía Regional de Rosario, aunque sigue formalmente supeditado a la investigación.
La muerte del agente Manfredi elevó la preocupación de la cartera de Seguridad conducida a nivel nacional, que ya ordenó la masiva difusión del afiche de búsqueda de Muñoz en todas las dependencias de las fuerzas federales y medios de comunicación del país, intentando asestar un golpe definitivo a las estructuras criminales ligadas al narcotráfico en los barrios más calientes de Rosario.