
El mar Tirreno fue testigo de una actuación brillante por parte del argentino Marcelo Molina. Representante del Club Red Star de San Lorenzo, el deportista logró este jueves la hazaña de ubicarse en el segundo lugar de la tradicional travesía Capri-Nápoles, una competencia que convoca a los especialistas más resistentes del planeta en aguas abiertas.
En un recorrido que desafía los límites humanos entre la isla de Capri y la costa napolitana, Molina supo administrar su energía y estrategia para superar a gran parte del exigente pelotón internacional. Su llegada a la meta no solo le valió el subcampeonato, sino que desató el orgullo en su club de origen.
“Es un ejemplo de superación y perseverancia”, destacaron desde la institución sanlorencina, que rápidamente salió a felicitar al nadador por poner en alto la bandera argentina en el viejo continente. El logro de Molina se suma así a los grandes hitos del deporte de Santa Fe y queda como un legado inspirador para los jóvenes talentos nacionales.