
Los restos de Eduardo Damián López, el efectivo de 33 años atacado tras la final de la Liga Cañadense, fueron despedidos en una ceremonia cargada de emoción. Mientras la justicia avanza con dos detenidos, el caso conmueve a toda la provincia.
Con el corazón partido y el apoyo de sus seres queridos, compañeros de fuerza y autoridades provinciales, la familia del oficial Eduardo Damián López le dio el último adiós este martes. El cortejo fúnebre partió desde la sala de servicios fúnebres ubicada en calle Corrientes al 1800, en Rosario, durante las primeras horas de la tarde, rumbo al Cementerio Parque de Villa Gobernador Gálvez, donde descansarán sus restos.
El agente, de 33 años, falleció este lunes en el Hospital de Emergencias Clemente Álvarez (HECA) de Rosario, donde permanecía internado en estado crítico con diagnóstico de muerte cerebral. El trágico hecho ocurrió el domingo, al término de la final de la Liga Cañadense de fútbol, disputada en el estadio del Club Atlético Carcarañá (Cremería), donde Sportivo Las Parejas se consagró campeón.
Según la reconstrucción oficial, en medio de los disturbios posteriores al partido, López recibió el impacto de una piedra en la cabeza, lo que le hizo perder el equilibrio. Al caer, golpeó violentamente contra una estructura metálica, sufriendo un grave traumatismo de cráneo. El efectivo, que prestaba servicios en el Comando Radioeléctrico de Roldán, fue trasladado de urgencia, pero los esfuerzos médicos no pudieron salvar su vida.
La investigación, a cargo del fiscal Juan Pablo Baños de la Unidad Fiscal de Cañada de Gómez, ya tiene a dos detenidos. Se trata de dos hombres de 35 años, identificados como Agustín A. y Juan Carlos Z., quienes fueron aprehendidos en allanamientos realizados en Carcarañá y la localidad de Correa. Ambos serán llevados a audiencia imputativa en los próximos días, mientras la Fiscalía no descarta nuevas detenciones.
El secretario de Gestión Institucional del Ministerio de Justicia y Seguridad de Santa Fe, Federico Angelini, fue contundente al referirse a los agresores: “Para nosotros no son hinchas; son asesinos que atacaron a nuestra fuerza de seguridad”. Y agregó: “Vamos a poner tras las rejas a todas las personas que participaron del asesinato del policía en Carcarañá”.
El caso, que conmueve al ambiente futbolístico y a toda la provincia, reaviva el debate sobre la violencia en los torneos del interior y la seguridad de quienes trabajan para proteger a la comunidad. Mientras la justicia avanza, la familia, los compañeros y las autoridades despidieron a Damián López con el respeto y el dolor que merece quien dio su vida en el cumplimiento de su deber.

“Hoy nuestro compañero salió de su casa para trabajar, para ganarse el pan, para ganar un mango más. Pero fue víctima de la violencia que se vive en la sociedad, hoy por el resultado de un partido de fútbol. Nada justifica una vida, ninguna camiseta, ningún fanatismo”, publicó la cuenta de Jesi Traverso en redes sociales.
“Él donó sus órganos, fue un héroe”, dice su cuñado, Edgardo Andrade,.
“Damián dio su vida para proteger a los civiles en ese complejo deportivo y por proteger a sus compañeros y compañeras. Ese era Damián”, agrega. El hombre de 35 años era de Rosario y se desempeñaba en el Comando Radioeléctrico de Roldán tenía dos hijos chiquitos y salía de su guardia sin descansar para cubrir el servicio adicional de policía para el partido de fútbol por una suma de 40 mil pesos.
Foto del cortejo fúnebre: Alán Monzón
