El Servicio Meteorológico Nacional emitió un alerta amarilla por frío extremo que abarca desde la Patagonia hasta el norte argentino. Se registran nevadas atípicas, marcas térmicas hasta 10 °C por debajo de lo normal y preocupación en el sector agropecuario por heladas consecutivas.
La irrupción de una potente y persistente masa de aire polar de origen antártico mantiene a casi toda la Argentina bajo condiciones de congelamiento. Este jueves 2 de julio, el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) oficializó un alerta amarilla por frío extremo que afecta a 18 provincias, consolidando a este fenómeno como uno de los eventos climáticos más severos en lo que va del invierno.
El desplome del termómetro ya empezó a dejar postales invernales poco habituales en las redes sociales, donde se viralizaron videos y fotografías de intensas nevadas en geografías donde el paisaje amaneció completamente blanco, incluyendo reportes de caída de agua nieve en la costa de Mar del Plata. En Santa Fe, la rigurosidad del frío se hace sentir con fuerza, aunque los especialistas descartan de plano que en Rosario o los alrededores pueda repetirse la histórica y única nevada registrada en 1973.
El mapa del alerta amarilla abarca a Buenos Aires (incluida la Capital Federal), Santa Fe, Córdoba, Entre Ríos, Corrientes, Misiones, La Pampa, San Luis, Mendoza, San Juan, La Rioja, Catamarca, Tucumán, Salta, Jujuy, Neuquén, Río Negro y Chubut. Este nivel de advertencia implica un riesgo moderado para la salud, por lo que las autoridades sanitarias piden extremar los cuidados en los grupos más vulnerables: niños, adultos mayores de 65 años y pacientes con patologías crónicas.
Quienes esperaban un alivio rápido tendrán que seguir abrigándose. De acuerdo con las proyecciones del modelo europeo ECMWF, el núcleo de aire frío permanecerá prácticamente estacionario sobre el centro y norte del país al menos hasta los primeros días de la próxima semana.
Las noches y las madrugadas con cielos completamente despejados y vientos débiles funcionarán como el escenario ideal para que se sigan produciendo heladas generalizadas e intensas. En provincias como Buenos Aires, Córdoba, Santa Fe y el área del Litoral, las temperaturas mínimas se ubicarán hasta 10 °C por debajo de los valores habituales para los inicios de julio.
Por su parte, la Patagonia, que ya arrastra semanas de congelamiento crónico, mantendrá marcas térmicas extremas. En las zonas urbanas las mínimas oscilarán entre los -12 °C y los 0 °C, mientras que en los sectores más altos de la meseta patagónica los registros podrían quebrar la barrera de los -20 °C.
El fenómeno meteorológico golpea de lleno al sector agropecuario de la región central. La sucesión de heladas durante tantas jornadas consecutivas encendió las alarmas de productores y técnicos, dado que incrementa severamente el riesgo de daños en cultivos sensibles, pasturas y sistemas ganaderos, además de provocar la congelación superficial del suelo.
A este panorama se le suma la falta de alivio hídrico. Salvo por el extremo norte (Salta, Jujuy y Tucumán) y algunos puntos de la costa atlántica donde podrían registrarse lluvias débiles de entre 10 y 20 milímetros, en toda la región pampeana y el centro del país las precipitaciones serán prácticamente nulas, con acumulados que no superarán los escasos 5 milímetros. Según el SMN, habrá que esperar hasta mediados de la semana que viene para empezar a notar un leve y paulatino ascenso térmico.