
Tras la dolorosa derrota ante España en la final del Mundial 2026, una parte de la delegación argentina desembarca este lunes en Ezeiza. La ausencia del capitán y la dispersión del plantel enfriaron la posibilidad de un recibimiento multitudinario y del decreto presidencial.
El dolor por la final perdida en Nueva Jersey dio paso a una logística compleja y fraccionada. Este lunes, una parte de la delegación de la Selección Argentina emprende el regreso al país tras obtener el subcampeonato mundial, pero lo hace en un clima de marcada incertidumbre institucional y sin sus principales figuras.
Aunque en las primeras horas posteriores al partido el presidente Javier Milei supeditó la firma de un feriado nacional a la decisión del plantel de celebrar con la gente, la posibilidad de una convocatoria masiva perdió fuerza con el correr de las horas. Sin una confirmación oficial por parte de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) ni un itinerario de festejos unificado, la medida gubernamental quedó formalmente congelada.
La razón principal detrás de la cancelación de un acto masivo radica en que el plantel no regresará completo a la Argentina. Varios futbolistas iniciaron sus itinerarios de manera independiente desde Estados Unidos hacia Europa para reincorporarse a sus clubes o comenzar sus recesos vacacionales.
Entre las ausencias más destacadas en el vuelo charter de Aerolíneas Argentinas se encuentran:
Lionel Messi: El capitán optó por no viajar a Buenos Aires y encarar directamente sus compromisos personales y de descanso tras una temporada desgastante.
Rodrigo De Paul: El mediocampista tampoco abordó la aeronave hacia Ezeiza y continuará su itinerario en el exterior.
Quienes sí integran el contingente de regreso son el director técnico Lionel Scaloni —cuya continuidad quedó bajo un manto de dudas tras sus emotivas declaraciones post partido— y los futbolistas que militan en el fútbol local o que fijaron escala previa en el país, entre ellos Gonzalo Montiel, Leandro Paredes y Nicolás Otamendi.
El arribo del vuelo principal está previsto para las 18 h en el Aeropuerto Internacional de Ezeiza, tras sufrir algunas demoras en el despegue desde Nueva York. Un segundo avión traslada de forma paralela a los familiares de los futbolistas y al personal de logística de la AFA.
A pesar de que no habrá una caravana ni un escenario oficial en el centro porteño, las autoridades de la terminal aérea y las fuerzas de seguridad desplegaron un operativo preventivo en los accesos ante la probable llegada de simpatizantes de forma espontánea.
Un homenaje desde el aire: Sobre el césped lindero a la pista principal de aterrizaje, las autoridades aeroportuarias pintaron la palabra “¡¡GRACIAS!!” en una extensión de 150 metros. El diseño, que demandó tres días de trabajo y más de 20 latas de pintura, será visible desde las ventanillas del avión durante la maniobra de aproximación final, como un gesto de reconocimiento al esfuerzo de un equipo que volvió a disputar una final del mundo.
Por el momento, la AFA no emitió ningún comunicado respecto a un eventual encuentro público entre los jugadores presentes y la hinchada, dando por concluida la agenda oficial de la Copa del Mundo 2026 en suelo norteamericano.