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Brizuela de SOEPU criticó al gobierno provincial por la situación de Pampa Energía: “Pareciera que la única industria que conocen es la oleaginosa”

Anabela TramontiniActualidadPortadaGremiales30 julio 2026 a las 11:27

El conflicto por el cierre de la planta de caucho sintético de Pampa Energía en el cordón industrial de San Lorenzo sumó hoy un capítulo clave: la llegada al sindicato de trabajadores y dirigentes de FATE, encabezados por Alejandro Crespo, para articular un reclamo conjunto con el SOEPU, dado que ambas empresas forman parte de la misma cadena de valor del caucho. El acompañamiento se da apenas horas después de que el secretario general del SOEPU, Mauricio Brizuela, mantuviera en Buenos Aires una reunión con Jorge Solá, referente de la CGT Nacional, y mientras el sindicato se prepara para una asamblea con los trabajadores afectados de cara a la audiencia clave del 3 de agosto en el Ministerio de Trabajo.

 

Un cierre que expone a casi 200 familias

La planta de caucho sintético es una de las cinco unidades productivas del complejo de Pampa Energía, pero según Brizuela, en declaraciones al programa Estado de Inocencia, es “la más importante en todo sentido”. Su cierre deja hoy a 130 trabajadores dispensados y sumidos en la incertidumbre, en un universo que el dirigente estima en casi 200 familias afectadas si se suma el resto de la cadena productiva vinculada a la fábrica.

El sindicalista explicó que la empresa ya había anticipado sus dificultades seis meses atrás, entre octubre y noviembre del año pasado, cuando pidió “un paraguas de un año” para no despedir ni cerrar mientras buscaba una salida a la crisis del sector. Esa respuesta, sin embargo, nunca llegó, pese a que el gremio retomó el diálogo con la empresa en febrero o marzo de este año. “Somos parte de un entramado industrial. Pampa Energía es un eslabón de esa cadena que está crujiendo ya hace un tiempo. Ahora nos toca a nosotros, pero esto es algo que se viene viendo con un modelo económico, con importaciones, con dólar caro, con algunas cuestiones también impositivas”, sostuvo Brizuela, en referencia al contexto que atraviesa a todo el sector del caucho y la petroquímica.

Los duros cuestionamientos al gobierno provincial

Uno de los tramos más filosos de la entrevista fue cuando Brizuela cuestionó de manera directa al Gobierno de Santa Fe. “La provincia tiene que jugar su partido, tiene que poner los resortes del Estado para tratar de defender no solamente una industria tan importante para Santa Fe y para el país, sino para tantas familias que dependen de ese trabajo”, reclamó.

El dirigente fue especialmente crítico con las declaraciones del secretario de Trabajo, Julio Genesini, y del ministro Roald Báscolo, quienes hablaron de “preservar los puestos” y de gestionar reubicaciones. “La verdad es que el Ministerio de Trabajo, más allá de que con el secretario tengo mis diferencias, porque, sinceramente, si vamos a hacer un relato de la situación, cualquiera puede hacer un relato. Lo que me parece es que el Estado tiene que estar preguntando qué es lo que se  necesita”, disparó. Y agregó, con dureza: “Pareciera que la única industria que conocen es la oleaginosa y no el resto del entramado productivo que tenemos en Santa Fe, es preocupante”.

Brizuela también apuntó directamente contra el gobernador Maximiliano Pullaro. “Yo  apunto directamente al gobernador que ponga, que plantee, que todos los van a apoyar, que entendemos que las rutas son importantes, pero no es todo cereal, no es toda la oleaginosa Santa Fe”, sostuvo, y reclamó que desde el Ejecutivo provincial se transparente qué análisis se hizo sobre la falta de gas para la industria del cordón: ¿Se analizó el costo de haber traído el gasoducto o el segundo tramo de gasoducto de La Carlota a la industria, al cordón, al corazón industrial de Santa Fe? No, por lo menos lo que nosotros le preguntamos y no”. Sobre la falta de respuestas, fue tajante: “¿Le pedimos una audiencia? Todavía estamos esperando una audiencia. ¿Le tienen miedo los trabajadores? ¿Le tienen miedo los dirigentes? Si lo que queremos es debatir este tipo de cosas”.

Para graficar su desconfianza en las promesas oficiales, apeló al antecedente de Dow Química, empresa que cerró hace dos años dejando 120 familias afectadas, de las cuales solo tres trabajadores lograron reinsertarse laboralmente. “¿Por qué no les buscaron reubicación a los compañeros de Dow hace dos años? Ninguno tuvo resultado positivo”, reclamó Brizuela, y remató: “Me parece que no entienden el entramado industrial”.

“Lo que pedimos de cada funcionario que tiene posibilidad de intervención o responsabilidad es que actúe, que cuente un relato como uno más de la cadena. Lo que me parece es que el Estado tiene que estar preguntando qué es lo que necesita, porque yo sé que han tenido comunicaciones tiempo atrás, porque a nosotros nos consta, esto no es de ahora, donde estaban planteando la posibilidad de que le quiten o por un tiempo X la posibilidad, a ver, la exportación del caucho. También hay un arancel nacional que se va a ir degradando a través de los meses para la exportación, entonces, si entre todos nos poníamos a trabajar hace un tiempo . También esto hace 6 meses y lo dicen así libremente, donde la empresa venía planteando que estaban asfixiados, que los números no daban, que la problemática en Argentina de la compra de caucho, de la producción de caucho estaba complicada, que necesitaban un paraguas de un año para no despedir, para no cerrar, para seguir encontrándole la vuelta”, añadió.

“Bueno, esa respuesta no estuvo, eso fue ya octubre o noviembre del año pasado. Nosotros en febrero o marzo volvimos a charlar con la empresa sobre la situación y esa respuesta no estuvo. La verdad que preocupa donde hablan de una provincia industrializada, pero bueno, parece que la industria, o la única industria que conocen, es la oleaginosa y no el resto del entramado productivo que tenemos en Santa Fe. Es preocupante, la verdad que enoja porque con Dow ya nos pasó y esto no es una cuestión de bandería política, porque sinceramente han venido senadores de muchos partidos y no sabían que nos unía un gasoducto con el norte del país y un montón de situaciones con la misma refinería. Entonces, la verdad que es una mezcla de sensaciones de enojo, pero bueno, uno tiene que seguir golpeando puertas, hoy fue una reunión importante con el compañero Sola, con varios compañeros de la CGT, donde planteamos la situación, donde hicimos un análisis de lo que está pasando a nivel nacional y cómo podemos entre todos empezar a fortalecer la unidad, para decirle que no a un modelo económico que realmente va a terminar cerrando un montón más de industria. Hoy nos toca a nosotros, pero bueno, me parece que cuando uno lee y analiza, muchas veces se encuentra con compañeros, la verdad que estamos todos sufriendo lo mismo”.

El dirigente también cuestionó que, mientras se anuncia el cierre de esta unidad, Pampa Energía impulsa en simultáneo una inversión millonaria en otra de sus unidades de negocio en el marco del RIGI, en otra provincia. Señaló que la falta de un segundo tramo de gasoducto hacia el cordón industrial santafesino deja a las plantas locales sin el gas necesario para sostener su producción, mientras el recurso de Vaca Muerta se destina a la exportación.

“En Santa Fe, acá no tenemos gas, tenemos el agua, teníamos todo y no tenemos gas. Hoy las empresas están sufriendo  como Celulosa, que el otro día, por casualidad, nos encontramos en el Ministerio del Trabajo, también está pasando la misma situación. No tienen gas, están con una restricción de gas, están llevando las calderas fuel oil, lo cual es casi totalmente antieconómico”.

¿Celebro lo que van a gastar en la ruta que es necesaria porque realmente son intransitables? Pero me parece que tenemos que sentarnos a la mesa. ¿Le pedimos una audiencia? Todavía estamos esperando una audiencia. ¿Le tienen miedo los trabajadores? ¿Le tienen miedo los dirigentes? Si lo que queremos es debatir este tipo de cosas”, agregó Brizuela.

¿Qué esperamos? ¿Cuánto sale? ¿Por qué no podemos traer el segundo tramo? ¿Solamente queremos un caño para que el gas de Vaca Muerta salga para Brasil y el país vecino? ¿Y no vamos a darle a la industria santafesina ese gas tan necesario para que vengan nuevas inversiones y podamos tener trabajo de calidad? No se habla de ese tipo de cosas. Eso enoja, da bronca, y en general, porque si no, hoy le pegamos al de turno, pero, no hay nadie que esté hablando de esa situación. No pudimos hacer un análisis de costos con todos los asesores y con todo el personal que tiene”, aseveró el dirigente gremial.

Y cuestionó: ¿Cuánto le puede salir esa obra a Santa Fe? Se buscan inversiones, se buscan créditos con el BID, con un montón de bancos. No podemos pensar en eso para que los santafesinos tengamos más trabajo de calidad y vengan más empresas para invertir en el cordón. Cada empresa que se cierra no se reabre, lo vivimos con un montón de. Fábricas: La verdad es que a mí me gusta ser claro, me gusta hablar de frente, me preparo para que cuando podamos y nos den la oportunidad de debatir con el gobernador, con quien sea, cuáles son las problemáticas que, por lo menos desde la dirigencia y desde los trabajadores, queremos plantear y queremos decírselo”.

 

El respaldo de FATE y la apuesta a la unidad sindical

Ante lo que describe como respuestas insuficientes a nivel provincial, el SOEPU redobló la búsqueda de respaldo a nivel nacional. Brizuela confirmó que en Buenos Aires se reunió con Jorge Solá para plantear la problemática no solo de los petroquímicos, sino de todo el cordón industrial, y que del encuentro participaron distintos compañeros de la central obrera desde el plano legal, técnico y gremial. Aclaró, de todos modos, que el pedido a la CGT no fue por una medida de fuerza, sino por trabajar en conjunto y sumar respaldo institucional.

En ese marco se da hoy la llegada al sindicato, en San Lorenzo, de trabajadores y dirigentes de FATE encabezados por Alejandro Crespo, quien, según Brizuela, se comunicó “diciendo que estaba haciendo todo lo posible para amalgamar, para unir la fuerza, la información que cada uno maneja desde su gremio”. Además, el SOEPU realizará una asamblea con los trabajadores afectados para definir los pasos a seguir, mientras se aguarda la audiencia del 3 de agosto en el Ministerio de Trabajo. Brizuela remarcó también la necesidad de reconstruir la CGT regional San Lorenzo, un reclamo que —dijo— viene de larga data y todavía no logró concretarse.

Indemnizaciones versus trabajo de calidad

Consultado sobre las versiones de que Pampa Energía garantizaría indemnizaciones superiores a las exigidas por ley –entre un 15 y un 20 por ciento adicional, más un año de obra social–, Brizuela confirmó que los salarios de julio y agosto están asegurados, pero fue tajante al remarcar que el objetivo del gremio no es negociar salidas, sino sostener los puestos de trabajo.

“La indemnización está asegurada; estas no son empresas con problemas económicos reales, de hecho, reconvierten sus ganancias en otras provincias a través del RIGI. Pero el trabajador quiere levantarse temprano y saber que a fin de mes tiene su salario. Queremos que tengan trabajo, y que si se van, sea por algo mejor y no porque los están presionando para irse”, concluyó.

El dirigente cerró la entrevista remarcando el fuerte daño psicológico que atraviesan los trabajadores y sus familias frente a la posible pérdida de empleos de calidad, y advirtió que “cada puesto de trabajo que se pierde en el cordón industrial no se vuelve a recuperar”.

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