
El presidente Javier Milei volvió a cuestionar la baja natalidad en Argentina y la relacionó con el futuro económico y previsional del país. Durante un discurso de 58 minutos, el mandatario también repasó los resultados que atribuye a su gestión y reconoció que todavía quedan problemas por resolver.
Al abordar la situación demográfica, Milei sostuvo que Argentina no está alcanzando un nivel de nacimientos que permita garantizar el reemplazo generacional. Según explicó, esta tendencia puede tener consecuencias sobre el crecimiento de la economía y, especialmente, sobre el sistema previsional.
En ese contexto, el Presidente lanzó una fuerte crítica contra quienes impulsaron el aborto legal y utilizó la expresión “pañuelitos verdes” para referirse a ese movimiento.
“Estamos pagando muy caro la locura de los pañuelitos verdes”, afirmó Milei al relacionar la disminución de los nacimientos con las perspectivas económicas del país.
El mandatario profundizó su planteo al señalar: “Hoy Argentina no llega a una tasa de crecimiento de la población y de natalidad que permite la reposición”. A partir de ese diagnóstico, sostuvo que la cuestión demográfica tendrá un impacto sobre la disponibilidad futura de trabajadores y sobre el sostenimiento del sistema previsional.
La cuestión de Milei y la natalidad se convirtió así en uno de los puntos destacados de una exposición que estuvo enfocada principalmente en la situación económica y en los resultados que el Gobierno asegura haber alcanzado.
Durante su discurso, el Presidente puso especial énfasis en la reducción de la inflación. Recordó que recibió el Gobierno con una inflación del 211,4% y afirmó que actualmente el indicador se encuentra en torno al 31,5%.
También destacó el comportamiento de los precios mayoristas. Según explicó, en diciembre, al comienzo de su gestión, la inflación mayorista había llegado al 54%, mientras que el registro de julio fue del 0,8%.
Milei también habló sobre el nivel de actividad y mencionó la evolución del Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE). De acuerdo con los datos que presentó, la economía creció un 6% durante 2024, pese al fuerte ajuste aplicado al inicio de su Gobierno.
A su vez, afirmó que Argentina acumuló un crecimiento superior a los diez puntos porcentuales durante los primeros dos años de su administración.
El mandatario vinculó estos resultados con el ajuste fiscal implementado desde el comienzo de su gestión. Según sus propias cifras, el déficit consolidado alcanzaba los 15 puntos del PBI y su Gobierno aplicó un recorte de esa magnitud.
Entre los indicadores sociales que mencionó, destacó la reducción de la indigencia, que según afirmó pasó del 20% al 6%, y de la pobreza infantil, que habría descendido del 70% al 42%.
También hizo referencia al riesgo país. Milei sostuvo que pasó de niveles cercanos a los 3.000 puntos cuando asumió a un rango de entre 450 y 500 puntos.
Pese a la defensa de los resultados económicos, el Presidente reconoció que la situación social todavía presenta dificultades. “¿Falta? Sí, claro que falta un montón. La foto sigue siendo horrible, pero la película es la mejor de la historia argentina”, afirmó ante el auditorio.
En otro tramo de su exposición, Milei respondió a las críticas por el cierre de empresas y aseguró que el análisis debe contemplar tanto las compañías que dejan de funcionar como las nuevas que comienzan a operar.
“Es cierto que desaparecen empresas, sí, pero desaparecen empresas de una sola persona. Y aparecen empresas que contratan de repente diez personas”, sostuvo.
El jefe de Estado utilizó además la tasa de desempleo como argumento para defender su postura. Según indicó, actualmente se encuentra en 7,8%, por lo que consideró que el mercado laboral no atraviesa una destrucción generalizada de puestos de trabajo.
Finalmente, cuestionó las mediciones que observan únicamente el empleo registrado y destacó el comportamiento de los salarios en el sector informal. De acuerdo con las cifras que presentó, los ingresos de ese segmento aumentaron más del 40%.
Con este planteo, Milei cerró una exposición en la que combinó la defensa de su programa económico con una mirada sobre uno de los problemas que, según su visión, puede condicionar el futuro de Argentina: la caída de la natalidad y sus consecuencias sobre el crecimiento y el sistema previsional.