Vie 21 Ago 2026
☀️ 14° / 8°C

El director del Hospital Granaderos a Caballo dio explicaciones por el caso de Alejandro Perea

Anabela TramontiniCiudadPortadaActualidad21 agosto 2026 a las 10:11

El Dr. Andrés Lanaro brindó una conferencia de prensa para detallar el proceso de atención de Alejandro Perea, de 62 años, y salió al cruce de las versiones que cuestionaban una demora en el traslado del paciente hacia Rosario.

Tras las versiones que circularon en las últimas horas sobre supuestas demoras y fallas en la atención de Alejandro Perea, el director del Hospital Granaderos a Caballo, Dr. Andrés Lanaro, encabezó una conferencia de prensa para reconstruir, con el respaldo de la historia clínica, el proceso completo de internación del paciente.

Lanaro remarcó que, previo a hablar con la prensa, la institución mantuvo contacto con la familia para transmitirle la evolución del cuadro, dado que buena parte de la información a divulgar forma parte de la historia clínica del paciente.

Según el relato del director, Perea ingresó el pasado martes a las 8:40 horas, traído por un familiar, con un cuadro de excitación psicomotriz severo, desorientado en tiempo y espacio y sin posibilidad de comunicarse verbalmente. Ante la imposibilidad de un interrogatorio directo, el equipo médico recurrió al relato de sus familiares, que permitió establecer que el cuadro había comenzado unos 30 minutos antes del ingreso.

El paciente pasó de inmediato al shock room, el sector de mayor complejidad del hospital, donde permaneció bajo monitoreo permanente de sus signos vitales durante aproximadamente seis horas. Se le administró medicación sedativa con un triple esquema y altas dosis, con baja respuesta inicial. Los estudios de laboratorio y un electrocardiograma no resultaron concluyentes, y una tomografía computada indicada no pudo realizarse porque el estado de excitación y los movimientos involuntarios del paciente impedían la inmovilidad que ese estudio requiere.

Finalmente, se determinó que se trataba de un cuadro de origen gastrointestinal, y se dispuso la derivación a un centro de mayor complejidad en Rosario, que se concretó al mediodía a través del sistema de emergencias, con cobertura de obra social.

“No hubo demora en la atención”

Frente a los cuestionamientos por el tiempo transcurrido hasta el traslado, Lanaro fue tajante: “No hubo demora en la atención”. Explicó que el paciente ingresó directamente al shock room y permaneció allí, monitoreado en forma constante por los equipos de enfermería y médico de guardia, hasta que su cuadro pudo estabilizarse lo suficiente como para garantizar un traslado seguro.

El director explicó que un paciente con ese nivel de excitación psicomotriz corre riesgos concretos durante un traslado —como broncoaspiración o depresión respiratoria— y que por eso la prioridad fue estabilizarlo antes de derivarlo.

Lanaro precisó que la institución mantuvo contacto directo con la familia de Perea, que agradeció el gesto y aclaró que el cuestionamiento a la atención recibida no partió de ellos, sino de su entorno y de algunos colegas. El hospital puso a disposición de la familia toda la documentación de la historia clínica, que —remarcó el director— pertenece al paciente y no a la institución.

Consultado sobre si se abrió un sumario interno, Lanaro señaló que por el momento se está relevando la información administrativa vinculada al caso para preservar la historia clínica y reconstruir lo sucedido.

Además de la conferencia de prensa, el Hospital Granaderos a Caballo difundió un comunicado oficial por escrito que precisa algunos datos y matiza otros. Según ese texto, Perea ingresó a la guardia por sus propios medios, acompañado por un familiar, el martes 18 de agosto a las 8:40 horas —el comunicado no menciona que haya sido “traído” por su hijo, como se había dicho en la conferencia, sino que llegó caminando—.

El documento también agrega un dato que no había surgido antes: el paciente no tenía alergias conocidas, además de no registrar antecedentes de relevancia. Y detalla que, apenas ingresado, se le indicó hidratación y medicación sedativa por vía endovenosa, junto con electrocardiograma, análisis clínico de laboratorio y la tomografía computada que finalmente no pudo realizarse por el estado de excitación del paciente.

Por último, el comunicado precisa que Perea permanece internado en Rosario en cuidados críticos.

En sus líneas generales, el comunicado respalda la misma cronología y los mismos argumentos que había dado Lanaro en la conferencia de prensa: atención inmediata en shock room, estudios indicados que no pudieron completarse por la excitación del paciente, y necesidad de estabilizarlo antes de poder trasladarlo con seguridad a un centro de mayor complejidad.

Otro de los puntos que buscó despejar la conferencia fue el rumor de que el tomógrafo del hospital no estaba funcionando. Lanaro lo negó de manera categórica: aseguró que el equipo está operativo, con médicos de guardia de diagnóstico por imágenes, y que lo que impidió su uso fue el estado del paciente, que no podía permanecer inmóvil el tiempo necesario para el estudio. Según detalló, durante todo el proceso estuvieron presentes los equipos de guardia de adultos, de enfermería, de diagnóstico por imágenes, de laboratorio y de hematología.

Ante la consulta de la prensa, el hospital confirmó además que el traslado a Rosario se realizó por vía terrestre a través del sistema de emergencias, y que la elección del centro de destino estuvo determinada por la obra social del paciente.

Cargando próximo post
Buscar
Loading

Signing-in 3 seconds...

Signing-up 3 seconds...