La medida de fuerza incluyó la quema de neumáticos y la interrupción del tránsito hacia la autopista. Los locales gastronómicos y de servicios advierten que las restricciones ponen en riesgo más de 30 puestos de trabajo. Tras la intervención policial, se alcanzó un acuerdo provisional.
Comerciantes de Villa La Ribera llevaron adelante este lunes un corte de tránsito en la Ruta Provincial 91, en reclamo por una disposición que prohíbe el estacionamiento de vehículos de gran porte en la zona comercial. La protesta, que incluyó la quema de neumáticos y la interrupción total del acceso a la autopista Rosario-Santa Fe durante unos 30 minutos, buscó visibilizar el impacto económico que genera la medida sobre los locales del sector.
El conflicto se desencadenó el pasado viernes, cuando comenzó a aplicarse una restricción que impide a los transportistas detenerse al margen de la calzada para efectuar compras. Según sostienen algunos residentes de la zona, la medida apunta a evitar bloqueos en las salidas de las viviendas particulares y garantizar la fluidez en la circulación.
Sin embargo, desde el sector comercial señalaron que la prohibición estricta afecta de manera directa el sustento de los emprendimientos locales que abastecen al flujo de transporte pesado que transita hacia las terminales portuarias.
«Acá hay seis comercios en forma paralela que dependemos de esto y más de 30 familias que viven directamente de nuestro trabajo. Si no dejan parar a los camioneros, se nos hace imposible seguir trabajando», explicó el propietario del parador «Las Tres Hermanas», uno de los locales ubicados sobre la traza.
El comerciante remarcó además que la intención del reclamo no fue entorpecer el tránsito general, sino obtener una respuesta institucional: «Nosotros no pedimos otra cosa que trabajar. La policía acata órdenes de arriba y despeja cada camión que intenta parar, por lo que nos quedamos sin ventas. Queremos una solución que contemple la actividad comercial sin obstaculizar la zona».
Tras la llegada de efectivos policiales al lugar y la apertura de un canal de diálogo, las partes alcanzaron un acuerdo de convivencia provisorio. El consenso establece un margen de detención para los transportistas de entre 10 y 15 minutos, tiempo destinado exclusivamente a la realización de compras rápidas, evitando la permanencia prolongada o el estacionamiento permanente en las banquinas.
Tras el acuerdo informal, los manifestantes levantaron el piquete y el tránsito en el acceso a la autopista quedó completamente liberado, aunque en el sector persiste una alta densidad de camiones en circulación.