
Un bombero que participó del operativo explicó cómo detectaron focos de calor con un dron y qué tareas siguieron después de controlar el incendio. La explosión dejó dos trabajadores muertos y cuatro heridos.
La explosión ocurrida el lunes en la planta de Albardón Bio, en Puerto General San Martín, dejó un escenario más complejo que el incendio inicial. El tanque de metanol involucrado en el siniestro cayó sobre otros recipientes que contenían productos químicos, por lo que los bomberos debieron trabajar también en la contención y neutralización de las sustancias derramadas.
Nicolás Romero, operador de drones de los Bomberos Voluntarios de Rosario, contó a Cadena 3 Rosario que, de acuerdo con la información preliminar recibida por los equipos de emergencia, había trabajadores realizando tareas de mantenimiento en el tanque cuando se produjo la explosión. Las causas todavía son materia de investigación.
“Por algún motivo que se está tratando de determinar, llevó a que haya una explosión y posteriormente un incendio en el mismo lugar donde estaban trabajando”, señaló. El hecho causó la muerte de dos trabajadores y dejó a otros cuatro heridos, dos de ellos de gravedad.
Durante la intervención, los bomberos utilizaron un dron con cámara térmica para observar la planta desde el aire. Romero explicó que esa herramienta fue especialmente útil por una característica del metanol: su llama puede resultar imperceptible a simple vista. Las imágenes permitieron ubicar los sectores con temperaturas elevadas y orientar el avance de los equipos en tierra.
El riesgo no terminaba en el tanque donde se originó el fuego. “No solamente había metanol, había otros productos químicos en la industria que estuvieron involucrados directa e indirectamente en el accidente”, advirtió el bombero. Una vez controlado el incendio, el operativo se concentró en contener los derrames, neutralizar los restos de sustancias y descontaminar parte de los elementos utilizados.
Durante la emergencia se dispuso una evacuación preventiva en un radio aproximado de 200 metros. Según Romero, el incendio fue controlado y luego continuaron las tareas sobre los productos que habían quedado en el lugar.
Mientras avanza la investigación para determinar qué provocó la explosión, el testimonio del bombero permite dimensionar las dificultades que enfrentaron los equipos de rescate en una planta con varios productos químicos afectados.