
Les atribuyen haber tenido más de un kilo de cocaína, marihuana, casi un millón y medio de pesos y una pistola con la numeración borrada. Los hechos ocurrieron en septiembre de 2024, tras un procedimiento de Gendarmería.
Este lunes 19 de octubre comenzó en San Lorenzo el juicio oral contra tres personas acusadas de tener droga para venderla y de poseer armas sin autorización. El proceso, impulsado por la Fiscalía Regional 2, se desarrolla ante la jueza de Primera Instancia Fabiola Piemonte. La fiscal Melisa Serena pidió para los tres imputados, identificados como Verónica Y., Cristian A. y Juan A., una condena de 12 años de prisión.
Según la acusación, todo comenzó el lunes 16 de septiembre de 2024, alrededor de las 21.30, en calle Sylvestre Begnis al 300. Verónica Y. y Cristian A. estaban sentados en la vereda cuando vieron a efectivos de Gendarmería Nacional. De acuerdo con el relato fiscal, intentaron entrar corriendo a una casa de la zona, pero acataron la orden de detenerse. Los gendarmes advirtieron entonces que tenían una caja de cartón con droga ya fraccionada y dinero en efectivo.
Mientras se desarrollaba el procedimiento, salió de la vivienda Juan A., que también obedeció la voz de alto y fue aprehendido. Los efectivos continuaron con la revisión y, dentro de un balde de pintura, encontraron una balanza de precisión, un paquete abierto de cocaína de 1.170 gramos que estaba siendo fraccionado y más dinero.
En total, la fiscalía les atribuye haber tenido 544,8 gramos de marihuana fraccionada, ese paquete de cocaína, 1.499.820 pesos y un rifle de aire comprimido descargado, además de la balanza.
Al día siguiente, el 17 de septiembre de 2024, se realizó un allanamiento en una finca ubicada sobre el arroyo y la avenida Silvestre Begnis. Allí secuestraron:
Según la acusación, esas sustancias dieron positivo para cocaína (61,58 gramos en total) y marihuana (2,25 gramos).
La fiscal les imputa, como coautores, tener droga con el fin de venderla y poseer un arma de guerra sin autorización. A esto se suma una acusación por haber recibido la pistola Bersa sabiendo, o debiendo saber, que provenía de un delito en el que no habían participado. Según la fiscalía, esa recepción ocurrió en una fecha que no pudo precisarse.
Se trata de las acusaciones de la fiscalía, que deberán ser analizadas durante el juicio. Será la jueza quien determine si los hechos y la responsabilidad de los tres imputados quedan demostrados.