
La actividad fabril provincial atraviesa un escenario desigual: mientras algunas producciones vinculadas al procesamiento de soja y los lácteos muestran avances, otros sectores acumulan fuertes retrocesos. Durante los primeros ocho meses de 2026, la industria de Santa Fe registró una caída acumulada del 3,3%, con dificultades especialmente marcadas en la fabricación de maquinaria agrícola y en el complejo metalúrgico, según datos de la Federación Industrial de Santa Fe (Fisfe). El deterioro también se refleja en el mercado laboral, con miles de puestos industriales menos en la provincia.
La fabricación de maquinaria agrícola registró una de las caídas más pronunciadas durante agosto, con una contracción interanual del 37,9%. En el acumulado entre enero y agosto, el retroceso llegó al 31,2%.
El desempeño del sector se da en un contexto de menor demanda interna y dificultades para sostener el ritmo de producción. A esto se suma la competencia de productos importados, que presiona sobre las empresas nacionales.
Durante el período analizado, los patentamientos de maquinaria agrícola nacional disminuyeron un 7,4%, mientras que las importaciones aumentaron un 11,5%.
El sector metalúrgico registró una caída interanual del 20,4% en agosto y acumuló un retroceso del 17,4% durante los primeros ocho meses del año.
El panorama refleja las dificultades que atraviesan distintas actividades industriales, afectadas por el menor nivel de actividad económica. Según el relevamiento de Fisfe, el 87% de las ramas metalúrgicas relevadas presentó resultados negativos.
La debilidad del consumo, la menor inversión y el estancamiento de la construcción figuran entre los factores que condicionan la recuperación de la producción.
En medio de la caída general, algunas actividades lograron sostener resultados favorables. La producción láctea creció un 10,2% interanual en agosto, mientras que la molienda de oleaginosas avanzó un 9,8%.
El procesamiento de soja alcanzó los 3,8 millones de toneladas durante el mes, mientras que la producción de aceite llegó a 769.000 toneladas, un récord para agosto.
Estos desempeños contrastan con la evolución de otras ramas manufactureras y muestran que la situación industrial presenta diferencias importantes según la actividad.
La caída de la producción también tiene consecuencias sobre el mercado laboral. En julio, el empleo industrial de Santa Fe registró una disminución interanual del 4%, equivalente a unos 5.300 puestos de trabajo menos.
Si se compara con diciembre de 2023, la pérdida acumulada asciende a 12.246 trabajadores industriales. En el mismo período también se redujo en 508 la cantidad de empleadores industriales registrados.
Otro indicador que refleja la menor actividad es el consumo de electricidad de los grandes usuarios industriales, que cayó un 5,6% interanual en agosto.
Las ventas externas mostraron una evolución positiva durante los primeros ocho meses de 2026. Las manufacturas de origen agropecuario aumentaron un 42,9% en valor y un 33,7% en volumen.
Por su parte, las exportaciones de manufacturas de origen industrial crecieron un 6,5% en valor y un 5,8% en volumen.
Sin embargo, el avance de las exportaciones no logró revertir las dificultades que atraviesa buena parte del entramado productivo provincial. Desde Fisfe señalaron entre los principales condicionantes la debilidad del consumo, la menor inversión, los costos de producción, la competencia importada y el estancamiento de la construcción.