Primer plano de un soldador trabajando en un taller, representando la actividad económica industrial en 2026.

Actividad económica 2026: Por qué el país crece a “dos velocidades”

La realidad económica de este inicio de año muestra una paradoja que se siente en cada rincón de la región. Mientras los indicadores generales marcan repuntes en sectores específicos, la sensación en los barrios y comercios es muy distinta. Estamos ante una actividad económica 2026 partida en dos: un motor que vuela impulsado por las exportaciones y otro que todavía no arranca, frenado por la caída del consumo interno y la falta de crédito.

Actividad económica 2026: Los sectores que ganan y los que pierden

Al analizar los datos del Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE), la brecha entre rubros es evidente. Los sectores vinculados directamente al comercio exterior, como la minería, el agro y el petróleo, exhiben tasas de crecimiento elevadas y son los que hoy sostienen el número final del PBI. Sin embargo, estas actividades tienen una característica central que preocupa a los analistas: generan divisas pero emplean a menos trabajadores que las industrias urbanas tradicionales.

En la otra cara de la moneda, los rubros que históricamente motorizan el empleo en ciudades como la nuestra —como el comercio, la industria manufacturera y la construcción— muestran señales claras de estancamiento. De hecho, según los últimos datos oficiales, la desocupación escaló al 7,5% al cierre del año pasado. Casi uno de cada cinco nuevos desempleados proviene del sector de la construcción, el más golpeado por la parálisis de la obra pública y privada.

El freno del consumo y la crisis del financiamiento

Para que la industria y el comercio recuperen el terreno perdido, necesitan dos motores que hoy están en pausa:

  • El salario real: Sin una recuperación robusta del poder adquisitivo, el comercio minorista no logra traccionar. El vecino prioriza lo básico y posterga el resto.
  • El financiamiento familiar: El crédito, que fue clave durante 2024, parece haberse agotado. Con una morosidad que se cuadruplicó en las familias y tasas que siguen elevadas, hoy es prohibitivo financiarse para el consumo diario o compras de bienes durables.

Perspectivas: ¿Qué esperar para lo que resta del año?

Los analistas de consultoras como Invecq y LCG coinciden en que el crecimiento agregado continuará con una proyección cercana al 3% anual, pero advierten que será un crecimiento con impacto limitado en la creación de nuevos puestos de trabajo. La gran incógnita de esta actividad económica 2026 es si los sectores “perdedores” ya tocaron fondo o si la apertura comercial seguirá presionando a la fábrica local frente a los productos importados.

Por ahora, la economía argentina se parece a una “K”: una línea que sube con la energía y el campo, y otra que baja con el consumo y la construcción. Acortar esa brecha será el gran reto de los próximos meses para que la mejora macroeconómica llegue finalmente a la mesa de todos los argentinos.