
Llega una nueva celebración y la Canasta de Pascuas se pone a prueba frente al bolsillo de los vecinos. Este 2026, la Semana Santa no es la excepción: según los últimos relevamientos, los productos típicos llegan con aumentos que alcanzan el 63% en comparación con el año pasado. Esta cifra obliga a los hogares a agudizar el ingenio, priorizar las ofertas de último momento y volcarse al comercio digital para estirar el presupuesto.
El golpe más fuerte se siente en la panificación. La rosca artesanal de medio kilo, que el año pasado rondaba los $8.000, hoy ya se etiqueta en los $13.000. Si buscamos la versión familiar de 900 gramos, el valor salta a los $25.000, reflejando una suba que impacta directamente en la mesa del domingo.
En cuanto a los dulces, los huevos de chocolate promedian los $29.900 para las versiones de 150 gramos. La explicación técnica de por qué subió tanto la Canasta de Pascuas apunta al cacao, cuyo precio internacional se disparó por crisis climáticas en África, encareciendo la producción local.
En las pescaderías de la zona, la brecha de precios es muy marcada según el producto elegido, permitiendo armar el menú según el bolsillo disponible:
Un cambio notable que define este 2026 es la conducta del consumidor. Las órdenes de compra online crecieron un 143%, ya que permiten comparar precios en segundos sin caminar de local en local. Además, muchos vecinos esperan hasta los últimos 5 días previos a la fecha para definir sus compras, atentos a las promociones con billeteras virtuales o descuentos de último minuto.
Esta tendencia de “ahorro estratégico” también se traslada al tiempo libre. El turismo de cercanía se suma con fuerza este año, con escapadas cortas de 3 días que priorizan el descanso en la región sin enfrentar los altos costos de los viajes internacionales. Así, el vecino logra un equilibrio entre mantener la tradición y cuidar la economía del hogar.