Un hecho que roza lo cinematográfico ocurrió en México y recorre el mundo por su nivel de audacia y torpeza. Un hombre de 48 años, acosado por sus acreedores, decidió
Un hecho que roza lo cinematográfico ocurrió en México y recorre el mundo por su nivel de audacia y torpeza. Un hombre de 48 años, acosado por sus acreedores, decidió