La economía argentina cerró el año con una señal de alivio, aunque con matices preocupantes. Efectivamente, la actividad logró esquivar lo que parecía una caída inevitable por tercer mes consecutivo.
La economía argentina cerró el año con una señal de alivio, aunque con matices preocupantes. Efectivamente, la actividad logró esquivar lo que parecía una caída inevitable por tercer mes consecutivo.