
El contingente civil despegó este sábado desde la Base de El Palomar a bordo de un avión Hércules de la Fuerza Aérea. Transportan ocho toneladas de equipamiento de máxima tecnología para operar con total autonomía en estructuras colapsadas. El equipo cuenta con la prestigiosa certificación de Naciones Unidas.
En una demostración de capacidad logística y compromiso humanitario, la provincia de Santa Fe concretó este sábado el envío de su cuerpo de élite a Venezuela. Se trata de la brigada USAR (Búsqueda y Rescate Urbano), un contingente de 40 rescatistas especializados y tres canes que ya viaja hacia el norte del país sudamericano con un único y crítico objetivo: localizar sobrevivientes bajo los escombros que dejaron los devastadores terremotos de la semana pasada.
El reloj marcaba las 15:00 horas cuando el imponente avión Hércules de la Fuerza Aérea Argentina encendió sus motores en la pista de la Base Aérea Militar de El Palomar, en la provincia de Buenos Aires. En su interior no solo viaja el personal de la Federación Santafesina de Asociaciones de Bomberos Voluntarios, sino también una carga vital de ocho toneladas de equipamiento técnico e insumos de subsistencia, diseñados para que la delegación pueda desplegar un campamento base autónomo y operar en la zona de desastre sin demandar recursos a las autoridades locales locales.
La misión internacional fue articulada de manera conjunta entre el Gobierno de la Provincia de Santa Fe —a través de la Secretaría de Protección Civil y Gestión de Riesgos—, la Cancillería argentina y los comandos de asistencia humanitaria apostados en el terreno venezolano.
Antes del despegue, los operarios completaron la estiba de los equipos de rescate, catalogados entre los más avanzados a nivel global. Al respecto, el director provincial de Gestión de Riesgos, Carlos Dolce, ponderó la decisión política detrás de este despliegue: “Contamos con instrumental de vanguardia mundial gracias a una decisión del gobernador Maximiliano Pullaro de asignar recursos específicos a nuestros equipos. Esto permite que no solo estén entrenados y capacitados con los más altos estándares, sino también equipados para intervenir ante catástrofes de cualquier índole, dentro o fuera de nuestro territorio”.
La brigada santafesina no es un grupo improvisado de voluntarios: es una de las pocas fuerzas del país que posee la rigurosa acreditación bajo los estándares internacionales INSARAG, otorgada por la Organización de las Naciones Unidas (ONU) para misiones de alta complejidad en estructuras colapsadas.
Entre los especialistas que integran la comitiva se encuentra Andrés Pérez, bombero voluntario oriundo de Villa Gobernador Gálvez, quien sintetizó el sentir de sus compañeros minutos antes de subir al Hércules: “Es un orgullo absoluto para nosotros representar a la provincia de Santa Fe en una misión internacional de esta magnitud. Detrás de este viaje hay años de preparación, entrenamiento y sacrificios familiares”. Pérez detalló que, una vez que arriben y monten el campamento en el sector que les asigne la coordinación internacional, comenzarán de inmediato con las tareas de búsqueda técnica utilizando geófonos y cámaras robóticas de penetración.
Los analistas estiman que las tareas de la delegación en la zona de catástrofe se prolongarán por un período de entre siete y diez días. Con este movimiento táctico, Santa Fe consolida su sistema de protección civil como un referente de respuesta inmediata a nivel regional, ubicando a sus bomberos en la primera línea de la ayuda humanitaria global.