
Puerto General San Martín destinó cerca de 3.800 millones de pesos de fondos municipales para reparar la calzada, mejorar las banquinas e instalar 144 luminarias LED. El intendente cuestionó la falta de obras nacionales y reclamó un nuevo acceso desde la autopista para desviar el tránsito de camiones.
“Esta es una ruta nacional que atraviesa el corazón de Puerto San Martín y no nos corresponde a nosotros el mantenimiento ni hacer ningún tipo de obra”. Con esas palabras, Carlos De Grandis explicó la decisión de invertir recursos municipales en la recuperación de la Ruta 11, cuya inauguración quedó formalizada en Puerto General San Martín.
Los trabajos incluyeron reparación de la calzada, bacheo profundo, acondicionamiento de banquinas y la instalación de 144 luces LED nuevas. Según detalló el intendente, la intervención vial demandó casi 3.600 millones de pesos y, al sumar la iluminación y las tareas complementarias, la inversión se ubicó en torno a los 3.800 millones.
De Grandis señaló que el municipio solicitó los permisos correspondientes a Vialidad Nacional, con sede en Santa Fe, y realizó junto con ese organismo un estudio para definir las reparaciones. La ejecución estuvo a cargo de la empresa Obring, de Rosario, seleccionada mediante un concurso de precios.
El intendente vinculó la decisión con los siniestros ocurridos sobre esa traza y recordó a dos jóvenes trabajadores aceiteros que murieron y a una niña que perdió una pierna cuando iba a la escuela.
“No me bancaba más muertes”, expresó. “Esas fueron las palabras hacia nuestros concejales para que tomen la decisión de acompañar ese proyecto y que salga por unanimidad”.
En ese sentido, destacó el respaldo de los seis integrantes del Concejo Municipal, incluidos los representantes de la oposición, para autorizar una inversión de esa magnitud en una ruta que depende de Nación. “Nunca tomé una decisión de este tipo”, sostuvo al referirse a sus más de veinte años de gestión.
Durante la presentación, De Grandis también insistió en la necesidad de construir un puente sobre la autopista Rosario-Santa Fe y una bajada a la altura de Timbúes, cerca del límite con Puerto General San Martín. Planteó que esa conexión permitiría desviar buena parte de los camiones cerealeros que hoy circulan por la Ruta 11.
“Aliviaríamos un montonazo poder sacar el camión de la Ruta 11”, afirmó. Aclaró que seguiría existiendo tránsito pesado vinculado con las empresas gaseras, químicas y petroquímicas, aunque consideró que el nuevo acceso reduciría considerablemente la circulación por la zona urbana.
El intendente relacionó ese pedido con el postergado plan Circunvalar de la zona norte del Gran Rosario y mencionó un proyecto de José Garibay como la alternativa que impulsa su municipio. Además, dijo que esperaba reunirse con el gobernador para plantear la incorporación del puente a las obras de ampliación de la autopista.
Sobre el cierre, contó que habían evaluado interrumpir brevemente la circulación durante la inauguración, pero desistieron por la intensidad del tránsito. Reconoció el movimiento económico que representa el transporte de cargas y volvió a cuestionar al Gobierno nacional: “Nos extraña enormemente por qué el presidente no arregla la Ruta 11”.
De Grandis vinculó la capacidad de inversión de Puerto con sus ingresos municipales y destacó el peso de la tasa de camiones: “En el caso de Puerto San Martín, es casi el 40%. Por eso la defendemos con mucha fuerza”.
“Es una cuestión de Estado la defensa de la tasa de camiones”, insistió. Recordó que su cobro está contemplado en una ordenanza de 1981 y sostuvo que cualquier alternativa debería representar una mejora sustancial para la ciudad.
“Tendría que venir algo muchísimo mejor para que yo saque esa ordenanza”, afirmó. Incluso consideró que una decisión de ese alcance debería discutirse con los vecinos: “Pienso que tiene que ser una audiencia pública y que la gente decida, que no sea solamente el intendente el que decida”.
El jefe municipal endureció su postura ante una eventual eliminación del ingreso. “No entrará ningún camión a Puerto San Martín si nos llegaran a querer sacar esa tasa de camiones que a Puerto le cambió la vida”, advirtió.
Para fundamentar su posición, mencionó la convivencia de los barrios con grandes empresas y terminales portuarias, los olores y la presencia de roedores. “Solamente los puertenses sabemos lo que es”, sostuvo.