
José Esteban Dutch, de San Lorenzo y jefe de brigada de microtráfico en Rosario, fue acusado de instigar el robo. A Leandro Exequiel Basetti le atribuyeron haber ingresado a la vivienda junto con otros dos policías. La jueza Melania Carrara dispuso que ambos continúen detenidos.
Los dos policías detenidos el martes en una causa por un falso allanamiento quedaron en prisión preventiva. La medida fue dictada este viernes 30 de octubre por la jueza Melania Carrara, durante una audiencia realizada en la sala 10 del Centro de Justicia Penal de Rosario.
Uno de los imputados es José Esteban Dutch, de San Lorenzo, quien se desempeña como jefe de brigada de la División de Microtráfico en Rosario. El fiscal José Luis Caterina lo acusó de haber instigado el robo. Al otro agente, Leandro Exequiel Basetti., le atribuyó una participación directa en el ingreso a la casa y las amenazas a sus ocupantes.
Ambos fueron imputados por robo calificado por el uso de un arma de fuego apta para disparar, cometido en poblado y en banda, con el agravante de ser funcionarios policiales. Carrara aceptó el pedido de la Fiscalía y ordenó la prisión preventiva efectiva por el plazo de ley.
La investigación, que incluyó un allanamiento en ARA General Belgrano al 1700 de San Lorenzo, reconstruyó cómo se habría preparado y ejecutado el robo a una familia de Villa Gobernador Gálvez. También permitió seguir el recorrido del auto utilizado y la denuncia falsa con la que intentaron ocultarlo.
El hecho ocurrió el 19 de mayo de 2025, alrededor de las 7.15, en una vivienda de Paulo VI al 900. Una mujer regresaba en su moto y estaba abriendo la puerta de su casa cuando llegó un Ford Focus negro, con vidrios polarizados.
Según la acusación, Pablo Mogianofski manejaba el vehículo. Romina Galbán bajó vestida de negro, con chaleco policial y un arma en la mano. Le exigió a la mujer que abriera y le dijo que se trataba de un allanamiento. Detrás descendió Basetti., también con ropa policial, chaleco balístico y un arma en la cintura.
Le preguntaron si estaba sola. En la vivienda se encontraban su pareja y su hijo, en una habitación. Los intrusos hicieron ingresar la moto y sujetaron a la mujer con precintos. Después, por indicación de Galbán, Leandro Basetti. Subió al dormitorio y apuntó al hombre.
Jonathan Rothar también bajó del Focus y entró a la casa. Los tres llevaban prendas que los identificaban como policías de Santa Fe y mantenían sus rostros cubiertos.
Basetti habría leído una supuesta orden de allanamiento, pero nunca la mostró. Dijo que buscaban armas, drogas y celulares, y que la medida provenía de un juzgado federal, sin precisar cuál. Ante las preguntas de la pareja, evitaban dar explicaciones y aseguraban que los testigos estaban por llegar.
Una de las víctimas les indicó dónde guardaban dinero para compras y gastos diarios y negó que hubiera drogas. En ese momento, uno de los hombres planteó que, si tenían estupefacientes, podían “arreglar” o negociar la situación.
Separaron a la pareja: a una de las víctimas la llevaron al baño y a la otra, a la habitación de arriba. Mientras les exigían que no denunciaran, Galbán guardó en una mochila bolsas con dinero, teléfonos y el equipo que almacenaba las imágenes de las cámaras de seguridad. Luego salieron hacia el Focus, donde los esperaba Mogianofski.
El robo no terminó con la salida de la casa. El dueño logró liberarse, subió a su Toyota Etios y comenzó a perseguirlos. Durante el recorrido chocó varias veces contra el Focus. La persecución se extendió desde Villa Gobernador Gálvez hasta la zona de la ruta provincial 24 y continuó por accesos y colectoras en dirección a Rosario.
En un momento, uno de los ocupantes del asiento trasero del Focus le apuntó y disparó. El hombre dejó de seguirlos. Más tarde encontraron el proyectil dentro de su auto: la pericia determinó que había salido de la pistola reglamentaria de Rothar.
Para la Fiscalía, después del robo hubo un intento de borrar las pistas. Ese mismo día, Mogianofski fue a la comisaría 21ª y denunció que el Focus había sido robado el día anterior cerca del casino. Lo hizo con datos falsos y a nombre de otra persona.
La denuncia fue recibida por la inspectora Jorgelina P., antigua compañera de Galbán en la Brigada de Orden Urbano. Mientras tanto, el auto permanecía escondido en la casa de Galbán. Después lo trasladaron a un predio de Cochabamba al 7300 de Rosario, donde fue desarmado.
Ese lugar fue allanado el 9 de junio de 2026. Allí encontraron el Focus junto con otros tres vehículos, dos de ellos con pedidos de secuestro.
Ese mismo día también fueron detenidos Galbán y Rothar en la vivienda que compartían en Fornieles al 800 de Villa Gobernador Gálvez. A dos cuadras, en el domicilio de Mogianofski, encontraron drogas y una pistola calibre 9 milímetros. Allí estaban su pareja, Magali Z., y su padre.
Mogianofski no se encontraba en la casa. Según la investigación, cuando regresó, advirtió el operativo y se retiró. Lo detuvieron después frente al club APUR, cuando viajaba como acompañante de Brian Cabrera en un Citroën C3. Llevaba 249.100 pesos y 1.227 dólares debajo del chaleco, además de otros 13 mil pesos en la billetera. La inspectora Jorgelina P. también fue detenida durante esa jornada.
El 12 de junio fueron imputados Galbán, Rothar, Mogianofski y Cabrera. Para los tres primeros se dispuso prisión preventiva por el plazo de ley; para Cabrera, por un año.
Dutch y Leandro Basetti continuaron en la PDI hasta sus detenciones, el 27 de octubre. Con la resolución de este viernes, ambos seguirán presos mientras avanza la causa.