
La fiscal Victoria Vigna sostuvo que una carta documento enviada a la víctima para que ponga fin al cierre de la causa o devuelva el dinero fue una forma de presión. La defensa dijo que era un reclamo civil por la devolución de 50 millones que pagó Quiroga a la mujer, más costas al abogado que acordaron para que la querella se retire del proceso penal. El juez Carlos Gazza no vio amedrentamiento, pero pidió que se frene el reclamo hasta que resuelva la Cámara.
El juez Carlos Gazza rechazó este miércoles el pedido de la fiscal Victoria Vigna de mandar a Facundo Quiroga a prisión preventiva. Quiroga, acusado de abuso sexual con acceso carnal en San Lorenzo, sigue con las mismas medidas alternativas que cumple desde el 26 de diciembre de 2025.
Vigna pidió la audiencia por una carta documento que recibió la víctima el 31 de agosto. La firma Quiroga y tiene los datos del estudio de su defensora, Paula Ríos, y de un abogado civilista. Ahí le daban 24 horas para “abstenerse de continuar” y colaborar con el proceso penal. Si no, le pedían devolver 50 millones que había cobrado por un acuerdo, con intereses, honorarios y daños y perjuicios. Cabe recordar que la querella se retiró del proceso penal y la fiscalía decidió continuar con el juicio solicitando 10 años de prisión efectiva.
Se abrió a juicio la causa contra Facundo Quiroga: la fiscalía pide 10 años de cárcel
Para la fiscal, eso rompe la regla principal de las medidas, que es no tener contacto con la víctima ni por sí ni por terceros. Dijo que la mujer se sintió “coaccionada, amedrentada” y que todo esto la pone peor. No fue a la audiencia, pero ratificó la denuncia. Vigna pidió que Quiroga cumpla el mismo plazo, pero detenido.
La Dra. Ríos dijo que el planteo estaba “fuera de contexto”. Que Quiroga cumple “a rajatablas”, hizo el curso de violencia de género, trabaja y estudia. Para la defensora, la carta es la intimación para iniciar un juicio civil por un convenio que la víctima firmó y después no cumplió. Habló de una “supuesta víctima”, de una “chicana”, y pidió que se tomen medidas contra la mujer.
El 23 de diciembre de 2025, Facundo Quiroga y la víctima firmaron un acuerdo. Según se dijo este miércoles en tribunales, Quiroga pagó 50 millones. A cambio, ella se comprometía a ayudar a poner fin al proceso penal.
La presunta víctima siguió presente en las audiencias vía Zoom y la causa fue elevada a juicio. Entonces, el 31 de agosto pasado, la mujer recibió una carta documento firmada por Quiroga. Le decía que él había cumplido con todo y le daba 24 horas para abstenerse de continuar con el proceso. Si no lo hacía, le pedía devolver la plata, con intereses, honorarios y daños y perjuicios.
El juez Carlos Gazza le dio la razón a la defensa en lo central. Dijo que reclamar por vías legales es un derecho y que en la carta no ve términos que lleven a pensar en amedrentamiento. “Uno puede enviar una carta documento, lo que no puede es amedrentar a una víctima”, planteó.
Aun así, le pidió a la defensa que el estudio civil espere con el reclamo hasta que el juez de Cámara, Guillermo Llaudet Maza, resuelva si la acción penal sigue o no. Ríos contestó que le iba a decir al abogado que espere la resolución del camarista. Al propio Quiroga le pidió que maneje esos reclamos con cuidado, para que la víctima no se sienta presionada.
El juez recordó también que, cuando le dio la libertad a Quiroga, la presunta víctima dijo que no quería que siguiera en preventiva porque “ya había pagado” por lo que hizo; no se refirió a lo económico, sino al tiempo que estuvo preso, y agregó que se sintió revictimizada por el poder judicial. Aclaró que no dijo que no iba a continuar con la causa: lo que dijo es que dejaba de ser querellante.
El juez agregó que si la mujer cree que hay un hecho delictivo en todo esto, puede denunciarlo para que un fiscal lo investigue. Y que, apenas la Cámara dé el visto bueno, va a pedir que se fije fecha de juicio rápido.
Cómo llegó la causa hasta acá
El viernes pasado hubo otra audiencia en Rosario, ante Llaudet Maza. La pidió la defensa, que apeló la decisión de mandar el caso a juicio. Ríos dijo que hay un acuerdo entre las partes y que la querella se retiró de la parte penal. La fiscalía se opuso: por tratarse de delitos contra la integridad sexual, un acuerdo no alcanza para cerrar la causa y es una respuesta que tiene que dar el Estado. Quedó en cuarto intermedio, sin fecha. Todavía no resolvió.
La elevación a juicio fue en la audiencia preliminar del 9 de septiembre, en San Lorenzo. Vigna pidió diez años de prisión efectiva. La acusación es por un hecho de diciembre de 2024 en un hotel de calle Saavedra. Según la fiscalía, Quiroga conoció a la mujer por redes, le prometió una relación y la citó al hotel. Ahí, siempre según la acusación, la obligó a consumir cocaína sin su consentimiento, la golpeó y la abusó.
En esa audiencia la defensa ya había pedido que cese la acción penal por el acuerdo, y Gazza dijo que no. Rechazó también anular una pericia sobre el celular de Quiroga: la defensa cuestionaba la cadena de custodia, porque mientras estaba preso el teléfono fue manipulado y se borraron mensajes. Fiscalía y defensa coincidieron en que fue una irregularidad. La defensa sostiene que la denuncia es falsa y que lo va a demostrar con audios y videos de la causa.
El juez admitió toda la prueba de la fiscalía y casi toda la de la defensa. Van a declarar la víctima, familiares, personal del hotel, médicos, psicólogos, psiquiatras, peritos y policías. También el fiscal Maximiliano Nicosia, por un audio de una conversación entre la mujer, Quiroga y un tercero señalado como proveedor de drogas, y exparejas de los dos, que denunciaron por violencia a ella y a él. Antes de fijar fecha de juicio había que ver si hay novedades sobre una pericia del teléfono que todavía está pendiente.