
Esta mañana en los Tribunales de San Lorenzo, se llevó a cabo la audiencia preliminar de juicio contra Facundo Quiroga, a quien la fiscalía le atribuye el delito de abuso sexual con acceso carnal contra una mujer, en el hotel Horizonte de esta ciudad, en diciembre de 2024. La fiscal Victoria Vigna, solicitó diez años de prisión efectiva para Quiroga.
Según el requerimiento formulado por la fiscalía, el imputado habría iniciado un vínculo con la víctima a través de redes sociales, generando un lazo de confianza bajo la promesa de una futura relación. A partir de allí, la citó a un encuentro en un hotel de calle Saavedra, en San Lorenzo, el 22 de diciembre de 2024. Allí, de acuerdo a la acusación, la habría obligado a ingerir cocaína sin su consentimiento y, aprovechando su estado de indefensión, la habría agredido físicamente y sometido a abuso sexual con acceso carnal, provocándole lesiones.
La fiscalía calificó el hecho como consumado y a título de autor, y solicitó formalmente la apertura a juicio, requiriendo una pena de diez años de prisión efectiva, además de accesorias legales y costas del proceso.
La defensa del acusado se opuso al requerimiento fiscal por distintas vías. En primer término, planteó el cese de la acción penal invocando un acuerdo existente entre la víctima y la parte querellante, que se retiró de la causa. También solicitó la nulidad de una pericia informática realizada sobre un teléfono celular secuestrado a Quiroga, alegando defectos en la cadena de custodia, y pidió que se suspendiera la audiencia hasta contar con los resultados de esa pericia. Este dispositivo móvil fue parte de una polémica, porque durante las audiencias anteriores se conoció que había sido manipulado, mientras Quiroga cumplía prisión efectiva y se borraron mensajes. Tanto la parte acusatoria como la defensa, señalaron esta situación irregular.
El magistrado a cargo no hizo lugar a ninguno de estos planteos.
Además, la defensa cuestionó la admisión de la acusación formulada por la Fiscalía, por considerar que no existe prueba suficiente, sosteniendo que la denuncia sería falsa, extremo que —según manifestó— pretende demostrar con el registro de audio y video de la causa.
Durante la audiencia se incorporó una amplia lista de prueba testimonial y documental ofrecida tanto por la fiscalía como por la defensa. Entre los testigos propuestos se incluyen la propia víctima, familiares, personas allegadas a ella, personal de un hotel de la zona, profesionales de la salud (médicos, psicólogos y psiquiatras que atendieron o evaluaron a las partes), peritos en informática y genética forense, y personal policial que intervino en la investigación y en la detención del imputado. También fue admitido como testigo el fiscal Maximiliano Nicosia, convocado para referirse a un audio vinculado a una conversación entre la víctima, el imputado y un tercero señalado como proveedor de estupefacientes. También declararán exparejas de ambos, que denunciaron por violencia a la presunta víctima, como también al acusado.
El tribunal admitió en su totalidad la prueba testimonial y documental ofrecida por la fiscalía. En cuanto a la prueba propuesta por la defensa, fue admitida en su mayor parte, aunque se rechazó por improcedente la citación de algunos testigos puntuales, así como la incorporación directa de prueba documental, informes y pericial, disponiéndose que dicho material deberá ingresar por medio de los testigos correspondientes.
Medida cautelar y próximos pasos
El juez dispuso mantener al imputado en libertad, con las restricciones que ya venían rigiendo, hasta la realización del debate oral y público. Asimismo, ordenó que se libre oficio para requerir la planilla de custodia del teléfono celular secuestrado al acusado, y estableció que antes de fijar fecha de juicio deberá constatarse si existe nueva prueba o novedades vinculadas a una pericia telefónica que aún se encuentra pendiente de realización.
Con la apertura a juicio dispuesta, la causa avanza ahora hacia la etapa de debate oral y público.